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Polonia y EEUU inician hoy unas negociaciones decisivas sobre el escudo antimisiles

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Expertos militares de Estados Unidos y Polonia retoman hoy en Varsovia las negociaciones sobre el escudo antimisiles, mientras que los políticos lo harán a partir de este viernes, en un momento que el ministro de Defensa polaco, Bogdan Kilch, califica de decisivo para el futuro del plan norteamericano.

Hoy es el turno de los militares, quienes discutirán una vez más los aspectos técnicos del escudo que EEUU pretende desplegar en suelo polaco y lo que Polonia pide a cambio, que pasa por una generosa aportación norteamericana para modernizar su ejército y, sobre todo, su fuerza aérea.

"Esta semana será decisiva para las siguientes conversaciones y, por tanto, para el futuro del proyecto de Washington", aseguró hoy el ministro de Defensa polaco, Bogdan Kilch, quien añadió que es probable que pronto se den "declaraciones importantes", posiblemente antes de la visita que el primer ministro de Polonia, Donald Tusk, realizará a Washington el 10 de marzo.

Lo cierto es que, según informó ayer el portavoz del ministerio de Asuntos Exteriores polaco, Piotr Paszkowski, la Administración Bush lanzará una propuesta acorde con las exigencias polacas a lo largo de los próximos días, lo que podría rematar por fin las negociaciones entre ambos países, que desde hace más de un año discuten sobre el escudo antimisiles sin llegar a un acuerdo.

Mientras, la localidad de Redzikowo (norte de Polonia), la posible sede del escudo si finalmente se despliega en este país, se opone a ser sede de las bases estadounidenses ante el riesgo que esto podría suponer para la población de la zona.

"Protestamos por haber sido elegidos como sede del escudo antimisiles y consideramos que es una decisión que afectará negativamente a los habitantes porque no ha sido bien planificada", dice la carta remitida por el alcalde de Redzikowo, Mariusz Chmiel, a Donald Tusk, según informó hoy la cadena de televisión TVN 24.

EEUU pretende instalar diez lanzaderas de misiles interceptores en Polonia y su sistema de radar controlador en la República Checa, con el objetivo de evitar posibles ataques que puedan partir de alguno de los países del llamado "Eje del mal".