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Popular se queja del tratamiento a España

Ve "inaceptable" la sucesión de cambios regulatorios

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Banco Popular no oculta su disgusto con las reglas de capital impuestas por la Autoridad Bancaria Europea, la EBA, a la gran banca española. Su director general corporativo y de Finanzas, Jacobo González-Robatto, consideró ayer 'inaceptable' la sucesión de cambios regulatorios adoptados en el último año para definir el core capital (de la máxima calidad) 'en función de la corriente política'. 'No se puede gestionar un negocio cuando te están cambiando el poste cada cinco minutos', dijo.

Según González-Robatto, 'no tiene ningún sentido que España sea el país que más tiene que sanear' cuando sus grandes bancos 'están bastante saneados'. En línea con el resto del sector, consideró 'injusto' que se obligue a valorar toda la deuda pública de los bancos a precios de mercado, lo que perjudica a las entidades españolas y beneficia a las francesas y alemanas. E ironizó con que, a la vista de lo sucedido, Popular va a tener 'menos ganas' de comprar bonos españoles. También en tono sarcástico, dejó caer que, tras lo ocurrido en Europa, el banco tiene 'tentaciones' de cambiar su domicilio social 'a África', donde no hay una EBA (inmediatamente, aclaró que no lo va a hacer).

Cree 'injusto' el tratamiento de la deuda, pero descarta pedir ayudas

En la presentación de los resultados de Popular hasta septiembre, el directivo expresó su 'total confianza' en que el banco, quinto del sector en España, conseguirá los 2.362 millones de euros que necesita para alcanzar en junio el 9% de capital que exige la nueva normativa, y descartó 'radicalmente' que vaya a pedir ayudas públicas para ello.

Popular confía en la generación interna de capital, la optimización de carteras, la ejecución de plusvalías latentes y la captación de fondos en el mercado, entre otras medidas, para lograr ese umbral. Su director financiero planteó que la entrega del dividendo en acciones (en lugar de en metálico), una opción que actualmente Popular sólo ofrece dos veces al año, se amplíe a los cuatro pagos anuales que el banco hace a sus accionistas.

Fernández-Robatto admitió que es una 'mala noticia' que no se permita computar como capital las obligaciones convertibles (bonos que pueden transformarse en acciones) que cumplan más allá de octubre de 2012. Popular tiene vigentes dos emisiones de este tipo que vencen en 2013; la primera, de 500 millones, no es problemática, porque puede adelantarse su conversión a precios de mercado; pero la segunda (de 630 millones) tiene un precio prefijado (siete euros) que duplica la cotización actual del banco. Robatto admitió que será un 'reto' convencer a los bonistas para adelantar la conversión de esos títulos.

El banco reduce el beneficio un 22,5% entre enero y septiembre

La entidad, que en 2012 afronta vencimientos de deuda por importe de 6.500 millones ('un reto', según su director financiero), tiene la 'escopeta cargada' para emitir bonos si el mercado se abre en las próximas semanas.

Hasta septiembre, Popular ganó 404 millones, un 22,5% menos, tras destinar 1.383 millones de euros a provisiones. González-Robatto, que recalcó que el banco no ha reducido su cartera de créditos (esta aumentó un 1,4%), se mostró pesimista respecto a la evolución de la morosidad, que en Popular alcanza ya una tasa del 5,85%, frente al 5,58% de junio pasado, mientras continúe la 'tragedia' del paro en España. Sin embargo, negó que esperen una 'segunda oleada masiva' de morosidad.

El directivo quiso dejar claro que la compra del Pastor se habría materializado también una vez publicados los nuevos requisitos de la EBA. 'Se habría hecho ahora, antes y después', dijo, sobre una operación que definió como 'impecable, desde el punto de vista técnico y humano'.