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El PP cree que el Supremo "ha dado un mazazo" a la política educativa socialista

El tribunal anuló la norma que permitía a los estudiantes cursar asignaturas de segundo de Bachillerato con tres o más suspensos

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El Tribunal Supremo 'ha dado un mazazo a la política educativa socialista que durante años no ha premiado el esfuerzo', ha dicho el portavoz del Grupo Popular en relación con la sentencia que prohíbe que un estudiante con tres o más suspensos pueda realizar asignaturas de segundo de Bachillerato, Juan Antonio Gómez Trinidad, en la sesión de control al Gobierno.

El PP considera que la sentencia ha evitado con la sentencia que anula la regulación de Bachillerato 'un despropósito educativo' y 'un fraude de ley', y cree que el ministerio de Educación es 'incapaz' de detener el fracaso educativo.

Para Gómez, la sentencia da la razón al PP, que advirtió hace un año de que esta modalidad era 'manifiestamente ilegal', pues la posibilidad de hacer en tres años un Bachillerato de dos cursos 'no estaba contemplado en la ley' y suponía 'un deterioro de la cultura media del país'. A su juicio, si el alto tribunal no hubiera intervenido, el Bachillerato 'más descafeinado de toda Europa iba a ser aún más deteriorado a través de esta medida que suponía hacerlo en lugar de dos años, en cómodos plazos'.

'En medio de un sistema educativo español donde cada día nos levantamos con una mala noticia, por fin tenemos una buena', declara Gómez, aunque 'lamentablemente -apostilla- ésta no viene de parte del ministerio', al que acusa de no dar respuesta y 'judicializarlo' todo.

La ministra de Educación, Mercedes Cabrera, ha dicho que estudiará la sentencia del Tribunal Supremo sobre el Bachillerato para ver si hay alguna posibilidad de 'salvar' el principio de flexibilidad y de estímulo de los alumnos de primero con asignaturas aprobadas.

En declaraciones a los periodistas en los pasillos del Senado, la ministra ha apuntado que ésta era 'una manera de flexibilizar y capitalizar' el esfuerzo que habían hecho con las asignaturas que habían aprobado. Además, se trata de una manera de actuar que es propia de la edad que tienen los alumnos de Bachillerato, y que se corresponde con lo que hacen los de Formación Profesional y de la Universidad.