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El PP justificó en el pasado el acoso a los políticos

Pitos contra Zapatero, incursiones de Nuevas Generaciones hasta el domicilio de un dirigente socialista e incluso agresiones contra José Bono. Acciones similares a los escraches no siempre fueron censuradas por quienes hoy las denuncian.

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Los escraches promovidos en los últimos días por la Plataforma de Afectados por la Hipoteca (PAH) han conseguido que tanto el Partido Popular (PP) como otras autoridades políticas pongan el grito en el cielo denunciando la legitimidad de esta forma de acción colectiva, llegándose incluso a plantear la posibilidad de denunciar a sus responsables.

Sin embargo, la doble moral, tan recurrida en casos como éste, vuelve a evidenciarse cuando descubrimos que los que hoy son actos comparables con la kale borroka para el PP, en otro tiempo fueron considerados un ejercicio lícito de protesta. Ya en 1993 Alberto Ruiz Gallardón, entonces presidente del grupo popular en el Senado, entendió que un fuerte abucheo contra Felipe González en la Universidad Autónoma de Madrid fue 'un reflejo de la situación actual del país'; mientras que cuando algo semejante sucedió en una conferencia donde participaba el ministro José Ignacio Wert el rasero fue distinto, pues Eloy Carmona, secretario general del PP en Sevilla, declaró: 'Unos fascistas de izquierdas han cercenado la libertad de expresión' del ministro.

No obstante, no es necesario retroceder dos décadas para ver cómo cambian las opiniones de algunos dirigentes. Rosa Díez, sin ir más lejos, ayer mismo publicaba un artículo en el diario El Mundo donde aseguraba lo siguiente: 'No es aceptable que se justifiquen actos que violan los derechos más esenciales como la libertad de expresión, el derecho a la intimidad, la inviolabilidad del domicilio o la protección de los menores'. Posiblemente la cofundadora de Unión Progreso y Democracia (UPyD) no tuvo en cuenta sus palabras cuando en 2003 increpó duramente a Juan José Ibarretxe a las puertas del Palacio de Ajuria Enea, residencia oficial del Gobierno vasco, durante una manifestación convocada por la plataforma Basta ya.

Rosa Díez denuncia los escraches cuando en 2003 participó en una manifestación que llegó hasta el Palacio de Ajuria Enea

Dos años más tarde, en 2005, el antiguo ministro de Defensa, José Bono, fue insultado y agredido por varios militantes del PP antes de abandonar una marcha de la Asociación de Víctimas Contra el Terrorismo (AVT) mientras la multitud profería insultos contra el Gobierno y vítores a favor del Partido Popular. En aquel caso Ignacio García Vinuesa, portavoz del PP en Alcobendas, salió en defensa de sus compañeros declarando esto: 'Tuve conocimiento de los hechos minutos después de que se produjeran. Es cierto que hubo gente que increpó al señor Bono, pero hubo otra serie de personas que le aplaudieron y recriminaron a los que le insultaban. Entre los que recriminaban a los agresores estaban estos militantes del PP'.

En 2009 tuvo lugar un suceso más parecido a lo que estamos viendo estos días, pues un grupo de Nuevas Generaciones se presentó en la residencia personal de Manuel Vázquez, el secretario general del PSdeG-PSO, con pancartas donde se leía, entre otros mensajes: 'Pachi, Hacienda somos todos. Paga lo que debes'. En aquella ocasión el escrache pasó prácticamente desapercibido para las autoridades.

Un caso más reciente aún es el de los polémicos abucheos que recibió José Luis Rodríguez Zapatero durante el desfile que tuvo lugar el 12 de octubre de 2010. Aquellas protestas, que el PSOE atribuyó a miembros de la extrema derecha, fueron recogidas con indignación por el entonces portavoz del PP en la Asamblea de Madrid, David Pérez, quien calificó de 'vergonzosa' la forma en que la organización trató de 'alejar al público para proteger a Zapatero de los abucheos de la gente'. Según Pérez, en aquel momento se hizo 'todo lo posible para salvarle la cara al presidente, auténtica ingeniería, para impedir que se acercara la gente, que había madrugado muchísimo para participar en una fiesta que es de todos'. Rafael Hernando, diputado del PP, se manifestó ante los medios de comunicación y justificó la protesta contra el Gobierno: 'Es una forma de expresar ese enorme descontento que no sólo afecta a las personas, como algunos pretenden, de un color político, sino que, como se ve en las encuestas, también afecta a los votantes del Partido Socialista'.

Anteriormente, en mayo de ese año, el PSOE acusó al PP de Badajoz de haber organizado un abucheo contra la ministra de Defensa, Carme Chacón, y el presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, cuando éstos asistían a un acto de jura bandera. La agrupación local del PSOE hizo público un comunicado donde lamentaba que el PP quisiera 'remarcar sus intereses partidistas y propiciar episodios de desobediencia civil aprovechando un acto oficial y de tanto calado patriótico como es la jura de bandera y ante la presencia de los Ejércitos de Tierra, Mar y Aire'.