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El PP pone otra vez a Catalunya en la diana

Votará contra el nuevo modelo, pero aceptará el dinero

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A Mariano Rajoy no le va a ser fácil cambiar su imagen en Catalunya. El líder del PP, que pretende visitar al menos una vez al mes esta tierra para ampliar su base electoral, tendrá que hacer juegos malabares con su discurso. Sobre todo después de que ayer su partido pusiera a Catalunya en la diana con el tema de la financiación, como ya ocurrió en su día con el Estatut.

Los dirigentes conservadores salieron en tromba a denunciar que el Ejecutivo central esté ultimando el acuerdo sobre la financiación autonómica con la Generalitat. Creen que se están 'repartiendo' entre los dos la tarta de los ingresos, sin tener en cuenta al resto de las administraciones.

Uno de los dardos más afilados lo lanzó el presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, quien pidió a las comunidades que rechacen en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, que se reunirá la próxima semana, que los catalanes se lleven el'dinero de todos'.

Varios de sus compañeros se pronunciaron en el mismo sentido. El presidente de la Rioja, Pedro Sanz, consideró 'vergonzoso' que el sistema no se 'haya negociado con el resto y se cierre cuando Catalunya dice sí'. A su juicio, a los demás les va a tocar 'llenar la tartera' como puedan y 'untar con la miga'. 'Son los favores políticos y un insulto a las comunidades', dijo molesto.

La presidenta del PP de Aragón, Luisa Fernanda Rudi, indicó que el proceso se había llevado 'muy mal' porque Zapatero había vinculado la financiación de las 15 autonomías al pacto con Catalunya. Y la consejera de Hacienda de Castilla y León, Pilar del Olmo, sostuvo que con los datos que manejaba, cada catalán iba a recibir 'el triple que cualquier español'.

A todos estos comentarios se sumó la voz de Cristóbal Montoro. El portavoz de Economía del PP se quejó de que el planteamiento que se está llevando a cabo, lejos de tener 'una visión de Estado', es 'totalmente partidista'. 'No se trata de que Catalunya salga o no beneficiada. Sino de Zapatero, que depende de la continuidad del tripartito', explicó.

Montoro considera que 'no se le puede dar a una comunidad la tercera parte de la nueva aportación al sistema' y que no se puede utilizar el argumento de que Catalunya debe estar ahora por encima de la media después de años de discriminación. 'No es así', defendió tirando de datos elaborados por el PP sobre la financiación per cápita desde 1999 hasta 2007, que sitúan a Catalunya por encima de la media en la mayor parte del periodo.

En un tono más moderado, Montoro afirmó que su partido no está en contra de que los catalanes mejoren su financiación, porque 'tienen todo el derecho' y porque son de los más castigados por la crisis, pero recalcó que le parecía 'lamentable' la forma en que se ha gestionado políticamente el asunto.

El PP lamentó que el Gobierno no quisiera negociar con ellos y añadió que no conocen 'ni el modelo ni las cifras'. En la dirección conservadora afirman que no van a dictar ninguna consigna a sus presidentes autonómicos. Pero la postura del partido es clara: se debe votar 'en contra' porque 'el procedimiento es inadmisible' y no es el momento más adecuado 'para emitir más deuda pública'.

En el PP les 'extrañaría' ver a alguno de los suyos apoyando el nuevo sistema. 'Pero no hay que confundir el papel del partido con el de los gobiernos autonómicos', explicó Montoro, mientras recordaba que los líderes regionales defienden los intereses de sus ciudadanos.

Rajoy es consciente de que sus comunidades cogerán el dinero que les den. Podrían renunciar a él y ser coherentes con el sentido de su voto, pero mantienen que no es una postura contradictoria. Montoro afirma que se está viviendo 'una situación presupuestaria delicada' y que las autonomías 'van a tener problemas para afrontar los gastos ordinarios'. Por eso, 'a ver quién rechaza' una cantidad 'por mucha oposición que se tenga'. 'No estamos hablando de mejoras sino de sostenimiento', justificó.