Publicado: 03.12.2013 07:00 |Actualizado: 03.12.2013 07:00

El PP, preocupado por el masivo apoyo a una marcha 'anti Rajoy' el día de la Constitución

Las principales asociaciones de víctimas de ETA dan la espalda al presidente y a Cospedal y secundan la convocatoria de Denaes para denunciar que el Gobierno continúe "el proceso de negociación con ETA".

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Ni la reunión en octubre del presidente del Gobierno en La Moncloa con la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) ni las posteriores que mantuvo la secretaria general del PP en la calle Génova hace algunas semanas han servido para calmar los ánimos de un sector -las propias víctimas apoyadas por dirigentes como José María Aznar, Esperanza Aguirre o Jaime Mayor Oreja- que amenaza con fracturar a la derecha española por primera vez desde que Manuel Fraga tomó las riendas de ésta.

Precisamente, ayer, durante una conferencia en el Club Siglo XXI a la que no acudió Rajoy, la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, se hizo eco de esta división creciente y alertó de una "posible fragmentación de la base electoral del partido", en referencia a cómo se están abordando desde el PP la derrota "efectiva" del terrorismo o "la defensa de la ley y las instituciones". 

Por su parte, Denaes (Fundación para la Defensa de la Nación Española) ha convocado una concentración para el 6 de diciembre, día de la Constitución, a las 17:00 horas en la emblemática plaza madrileña de la República Argentina, en donde ETA atentó con un coche bomba en septiembre de 1985 y al lado de la plaza de República Dominicana, en donde mató a doce guardias civiles diez meses después. Ayer mismo, Denaes hacía público el durísimo manifiesto de la convocatoria, cargando contra el Ejecutivo de Mariano Rajoy, en primer lugar, por continuar "el proceso de negociación con ETA iniciado por el anterior Gobierno" y, en segundo lugar, por no haber hecho lo posible para impedir la derogación de la doctrina Parot y la rápida aplicación de la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) por parte de los tribunales españoles para la excarcelación de los etarras.

Botella alertó ayer de una "posible fragmentación de la base electoral del partido"Además, según la fundación, "no se han tomado medidas para salvaguardar la dignidad de las víctimas ni para evitar que los criminales, la inmensa mayoría sin arrepentir y no aptos para la reintegración social, vuelvan a cometer crímenes". Las víctimas que apoyan la concentración y la propia Denaes se muestran convencidos de que "el Gobierno de España podría, como han hecho Inglaterra y otros países de igual o mayor tradición democrática que España, haber sopesado la aplicación de la sentencia o, en su defecto, haberla demorado el mayor tiempo posible".

La fundación Denaes está presidida por Santiago Abascal, ex integrante del PP muy cercano a Esperanza Aguirre, hijo del histórico concejal del PP vasco en Amurrio Santiago Abascal Escuza y que la semana pasada, tras dos décadas de militancia, se dio de baja del partido enviando una carta a Mariano Rajoy en la que criticaba abiertamente la gestión del Gobierno en materia de nacionalismos y política antiterrorista y acusaba al también presidente del PP de haber abandonado "las ideas y políticas", "principios y valores" del partido que sí defendieron, argumenta Abascal, Aznar, Mayor Oreja, María San Gil o Carlos Iturgaiz.

En el seno del PP, aun tratando de restarle importancia de cara a la galería, se ha interpretado el de Abascal como el primer gesto de la materialización de la fractura del PP, en donde sus dos sensibilidades son ya demasiado evidentes para clasificarlas como "debate de ideas". Sin embargo, y aún admitiendo la inquietud por este asunto, en el partido descartan que haya más estampidas y subrayan que Abascal no era un dirigente del PP, por lo que su salida "tiene la importancia que tiene", esto es, más ruidosa que otra cosa.

Lo que de verdad preocupa al PP es el rechazo general de las víctimas a Rajoy y su equipoMás que el papel protagonista del presidente de Denaes, lo que preocupa al PP es el malestar y el rechazo hacia Rajoy, su Ejecutivo y la cúpula del partido de las asociaciones de víctimas. Así, la fundación de Abascal ya ha confirmado que el acto del 6 de diciembre "contará con el respaldo y la presencia de las principales asociaciones -AVT, Voces contra el Terrorismo, Covite y Dignidad y Justicia-, así como de José Antonio Ortega Lara, víctima del más largo secuestro de la banda terrorista ETA". La presencia de este último -que se dio de baja del PP en 2008, tras la salida asimismo de María San Gil, ya en profundo desacuerdo con el liderazgo de Rajoy- es "demoledora" para el PP, admiten en sus filas, en un momento de profunda empatía social hacia las víctimas de quienes están saliendo de la cárcel con la sentencia de Estrasburgo.

De momento, nadie en el PP ha confirmado su asistencia a la concentración del 6 de diciembre. Tampoco les han invitado, ni a ellos ni a ningún partido político, por considerar Denaes que es una "convocatoria civil" a la que, sin embargo, subrayan que puede apuntarse quien lo desee. Quienes tienen más papeletas para ir, según el propio partido, son Esperanza Aguirre y Jaime Mayor, "porque siempre van" a las manifestaciones de las víctimas; es probable que también lo hagan Ana Botella e Ignacio González. Todos ellos acudieron el mes de octubre pasado a la convocatoria de la AVT contra la derogación de la doctrina Parot recién salida de Estrasburgo y fueron muy bien recibidos. No así la actual cúpula del PP -salvo Cospedal, que no estuvo en la madrileña Plaza de Colón-, a la que abuchearon e increparon.