Público
Público

El PP quiere hinchar en 650 millones euros los Presupuestos Generales

Sus enmiendas piden 250 millones más en Fomento dejando en números rojos partidas como la de expropiaciones. Otros 400 millones salen de empresas públicas sin decir qué se recorta a cambio

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:


Rajoy, en el Congreso. EDU PARRA 

Al PP, el Presupuesto del Estado para 2009 se le queda corto en unos 650 millones de euros (alrededor de 108.000 millones de las antiguas pesetas), a pesar de su reclamación de una mayor contención en el gasto público. Ese dinero es el que se necesitarían para poder cuadrar las decenas de enmiendas en las que proponen un incremento de las dotaciones previstas para otros tantos proyectos de obras públicas.

El Grupo Popular ha presentado alrededor de 1.200 enmiendas parciales al proyecto presupuestario del Gobierno. Las modificaciones que plantean suponen mover 8.600 millones de gasto; sin contar, además, con otros 1.570 millones que propone que se declaren no disponibles (en la práctica, significa un recorte del gasto). Pero la estructura de la cuentas públicas para el próximo ejercicio no soporta las peticiones del principal grupo de la oposición.

La normativa que regula la tramitación parlamentaria de los Presupuestos exige que cada aumento planteado para un programa de gasto una partida tenga su correspondiente recorte, por igual cuantía, en otra partida. Y el PP se ha puesto a pedir sin tasa, de modo que hace trizas las cuentas del  Ministerio de Fomento, dejando algunos de sus programas de gastos con unos gruesos número rojos.

La mecánica de las enmiendas planteadas consiste en pedir incrementos para obras concretas (ya previstas o nuevas), restando dinero a los créditos para actuaciones generales, sin proyectos asignados todavía. Por ejemplo, un importante paquete de enmiendas del Grupo Popular que suponen elevar las obras de carreteras en más de doscientos millones de euros, se compensa tirando, entre otras, de la dotación para expropiaciones, que sólo tiene once millones asignados para el próximo ejercicio. Sucede también con la dotación de Fomento para inversiones varias, que se vacía hasta quedar números rojos.

Sin llegar a ese extremo, otras partidas quedarían exhaustas con las modificaciones planteadas: para aumentar las obras para el tren, se tira de una partida de inversiones ferroviarias diversas, que se reduciría en dos terceras partes. Así, el saldo de las peticiones del PP en Fomento suponen un desequilibrio en sus cuentas de unos 250 millones.

Además, las enmiendas del principal partido de la oposición plantean incrementar las inversiones que realicen Adif y Seittsa, las dos sociedades del Ministerio de Magdalena Álvarez dedicadas a las infraestructuras ferroviarias y de carreteras. Reclaman que inviertan unos cuatrocientos millones más, pero no dicen de dónde saldría ese dinero.

No es la primera vez que el PP dispara con pólvora del rey en sus enmiendas a los Presupuestos. En la tramitación de las cuentas del Estado para 2006, el PP aprovechó la mayoría que ostentaba en el Senado para sacar adelante todas sus enmiendas, valoradas en unos 12.000 millones de euros (dos billones de las antiguas pesetas), y las de otros grupos de la oposición. El resultado fue que las cuentas del Estado salieron de la Cámara Alta con un agujero de 1.100 millones de euros (entre otras cosas, liquidó la partida para el fondo de contingencia, el dinero que se reserva para imprevistos), que luego se corrigió en el Congreso.

El resto de las enmiendas del PP (que, con las del resto de los grupos, se han debatido esta semana en Comisión y que el lunes se llevan al Pleno de la Cámara) alteran apreciablemente la estructura de las cuentas para 2009 de varios ministerios.

Por ejemplo, cambian el presupuesto de Industria en unos mil millones de euros (la mayoría para reforzar las ayudas del plan Avanza), lo que representa el 42% del gasto que tiene asignado el Ministerio en el proyecto del Gobierno. Otros departamento cuyos presupuestos se ven ampliamente modificados son los de Asuntos Exteriores, de Ciencia y Tecnología, de Administraciones Públicas y de Igualdad, donde en torno veinte por ciento del gasto previsto cambia con las enmiendas presentadas por el PP.

En estos casos, los incrementos de gasto planteados (para ayuda al desarrollo, para centros tecnológicos, para las corporaciones locales, o para la prevención de la violencia de género, como principales focos de atención en los ministerios antes citados) se compensan de los créditos que están asignados para personal, para gastos corrientes o para transferencias.