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El PP tacha de "franquista" el anteproyecto de ley

Sindicatos y empresas muestran cautela hasta que conozcan a fondo el texto

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El Gobierno va a tener que emplearse a fondo para lograr el 'consenso' que ayer reclamó la vicepresidenta económica, Elena Salgado, para llevar a buen puerto el anteproyecto de Ley de Economía Sostenible, aprobado por el Consejo de Ministros. La iniciativa, cuya tramitación parlamentaria puede prolongarse hasta, al menos, el próximo verano, fue recibida por los grupos de la oposición con una mezcla de escepticismo y rechazo.

El líder del Partido Popular, Mariano Rajoy, ridiculizó el anteproyecto, cuya puesta en marcha el Gobierno ya ha anunciado, dijo, 'en cuatro ocasiones'. 'Es el enésimo anuncio de una cadena de anuncios que no terminan nunca, no resuelven nada y que sólo empeoran las cosas', aseguró.

Rajoy dijo desconocer en qué consiste el proyecto: 'No sé lo que tendrá la ley sostenible, probablemente tenga muchísimas hojas, decenas de artículos y algunas cosas razonables, pero aquí no se necesita eso'. Más duro fue su portavoz económico, Cristóbal Montoro, que calificó el anteproyecto de 'franquista', porque supone 'rememorar los antiguos planes quinquenales'.

El coordinador general de Izquierda Unida, Cayo Lara, puso 'en cuarentena' el anteproyecto de ley, al que tachó de 'humo'. Lara subrayó que los Presupuestos Generales del Estado para 2010 no incluyen partidas económicas que respalden la norma.

Por su parte, el diputado de ICV en el Congreso, Joan Herrera, señaló que la nueva ley no supone ningún 'cambio de patrón' en el modelo de crecimiento frente a lo que asegura el Gobierno y lamentó la ausencia de una 'fiscalidad progresiva donde quien contamine pague más'. Herrera exigió que la 'insuficiente' norma 'vaya más allá' y reclamó que se introduzcan elementos 'de ahorro y eficiencia energética además de un impulso a las energías renovables'.

El Ejecutivo presentó el proyecto a los agentes sociales ayer por la tarde. Elena Salgado ya matizó en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros que no se trataba de una 'negociación', aunque declaró que el Gobierno está abierto a propuestas.

La reacción sindical fue cauta. Los sindicatos no quisieron hacer declaraciones hasta conocer en profundidad el contenido del texto, que recibirán la semana que viene. Un portavoz de CCOO señaló que, de momento, su organización echa en falta algunos puntos, como 'una mejora en la calidad del empleo, política industrial, favorecer un pacto educativo y energético, y más lucha contra el fraude fiscal'. El secretario de Acción Sindical de UGT, Toni Ferrer, se pronunció en el mismo sentido y destacó la necesidad de incluir medidas concretas que permitan hacer frente al incremento de la economía sumergida.

La reacción generalizada de las empresas también fue de cautela. Fueron pocas las asociaciones que quisieron pronunciarse sin conocer el texto definitivo, cuyo contenido podría difundirse el próximo lunes. El presidente de la patronal tecnológica AETIC, Jesús Banegas, dijo que el anteproyecto no compensa la reducción en I+D+i ni en las inversiones del Instituto de Comercio Exterior que contemplan los Presupuestos Generales del Estado de 2010, y señaló que se trata de una 'carta a los Reyes Magos', de buena voluntad, pero limitada.

Los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha) lamentaron que el anteproyecto no incluya medidas más concretas contra el fraude. El presidente de la Federación de Autónomos (ATA), Lorenzo Amor, valoró positivamente que fije en 30 días el plazo que tienen las administraciones para pagar sus deudas a los autónomos y en 60 días para las operaciones en el sector privado.