Público
Público

El Prado se enriquece con "El vino en la fiesta de San Martín", de Brueghel

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El Museo del Prado enriquece sus colecciones con la compra de la pintura "El vino en la fiesta de San Martín", de Pieter Brueghel El Viejo, aprobada hoy por unanimidad en la reunión plenaria que ha celebrado el Real Patronato del Prado, presidida por la ministra de Cultura, Ángeles Gónzalez-Sinde.

Siete millones de euros, que saldrán de una partida extraordinaria, se pagarán por la obra de uno de los grandes maestros del siglo XVI, que se comprará mediante la intermediación de la sede madrileña de la casa de subastas británica Sotheby's.

El hallazgo de "El vino en la fiesta de San Martín" se ha considerado como una de las grandes sorpresas del siglo.

El cuadro pertenece a una familia de coleccionistas españoles que permanece en el anonimato y que llevó la obra al Prado hace un año para su estudio.

Previamente, la obra, considerada de trascendental importancia en la historia del arte, había sido mostrada a expertos del Museo del Louvre, en París, quienes también confirmaron la autoría del pintor flamenco.

Durante el proceso de limpieza y restauración en el Prado salió a la luz la firma del artista en la tela, lo que elimina cualquier duda sobre su identificación, según comentó Pilar Silva Maroto, jefa del departamento de Pintura Flamenca y Escuelas del Norte, del Prado, el pasado mes de septiembre, cuando fue dado a conocer el hallazgo.

Antes de esta presentación, la obra fue mostrada a autoridades en pintura flamenca del siglo XVI y especialmente en Brueghel El Viejo, quienes validaron su autoría. Tras esta confirmación, la obra se declaró inexportable por la Junta de Calificación, Valoración y Exportación de Bienes del Patrimonio Artístico Español.

Hasta la aparición de la pintura, la historiografía reseñaba que se conservaban en el mundo cuarenta lienzos de Brueghel El Viejo, de los cuales doce se encuentran en Viena.

"El vino en la fiesta de San Martín", el lienzo de mayor tamaño (148x270,5 cms.) de los que se conservan del pintor flamenco, llegó a España en el siglo XVII a través del Duque de Medinaceli, que fue diplomático en Italia, donde adquirió la obra.

El cuadro, pintado en Flandes (actual Holanda) entre 1565 y 1568, retrata a un centenar de personas de clase baja que disfrutan de una fiesta del vino.

Los expertos daban por desaparecida esta obra debido a la fragilidad de la tela de lino pintada con una técnica inusual (temple de cola), aunque se tenía constancia de ella debido a que hay una copia depositada en el Museo de Bellas Artes de Bruselas.

La compra del cuadro permitiría al Museo del Prado exhibirla junto a "El triunfo de la muerte" (1952), único Brueghel en España del que hasta ahora se tenía constancia.

Según Manfred Sellink, especialista en la obra de Pieter Brueghel El Viejo, el descubrimiento de la obra del pintor flamenco "es uno de los más importantes en los últimos 30 ó 40 años" en la Historia del Arte.

Sellink, director del Museo de Brujas, vio por primera vez la obra hace tres años en la casa de sus propietarios y ya confirmó a los dueños que se trataba de una pintura realizada por el maestro flamenco. "El vino en la fiesta de San Martín" es una pintura "extraordinaria" porque Brueghl El Viejo es "uno de los pintores más importantes" de la Historia del Arte.

Sobre la vida de Pieter Brueghel El Viejo (Breda, 1525/1530-Bruselas,1569), se tienen pocas informaciones, aunque se cree que realizó su primer aprendizaje en Amberes en el taller de Pieter Coecke de Aelts. El maestro no dejó huella en el arte de Brueghel quien, años más tarde, contrajo matrimonio con su hija.

Viajó a Francia e Italia, donde no mostró interés por la arquitectura y escultura. Sin embargo, los paisajes de las montañas de los Alpes y los Apeninos fueron fuente de su inspiración.

A su regreso a Amberes estableció una estrecha relación con el grabador y editor de grabados Hieronymus Cock, apasionado por El Bosco como el propio Brueghel.

El paisaje fue la temática más característica de sus primeros años. Entre 1557 y 1563 interpretó con personalidad propia temas de El Bosco, mientras que los años posteriores los consagró a asuntos religiosos, antes de culminar su vida con la exaltación del mundo campesino y popular.

El Pleno del Patronato, en su reunión de hoy, aprobó también el nombramiento del arquitecto Rafael Moneo como patrono, en sustitución de Alfonso Pérez Sánchez, fallecido el pasado mes de agosto.