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Praga velará para que la crisis no impida las reformas estructurales de la UE

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La Presidencia checa de turno de la Unión Europea velará para que la crisis financiero-económica mundial no afecte a las reformas estructurales que debe llevar a cabo la UE para mejorar su competitividad.

"La crisis no debe poner en peligro las reformas estructurales", indicó hoy en Praga el vicepresidente del Gobierno para Asuntos Europeos, Alexander Vondra, quien junto al primer ministro checo, Mirek Topolanek, presentó el programa de prioridades de la Presidencia comunitaria que su país asumió el primero de enero.

Integran ese paquete de "medidas a largo plazo" la liberalización de los servicios y la simplificación de mecanismos y cargas administrativas para las empresas, así como iniciativas para "evitar regulaciones excesivas y el aumento del proteccionismo", precisó Vondra.

En el campo de la energía, la Presidencia checa incidirá sobre todo en la interconexión de las redes dentro de la UE, la diversificación de la canasta energética y la coordinación de los operadores de los sistemas de distribución, siempre con la vista puesta en forjar una política energética común.

De cara al exterior, Praga pretende "profundizar en la dimensión hacia el Este, al igual que existe una dimensión mediterránea", con una nueva política de vecindad en la que participen Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia, Georgia, Moldavia y Ucrania, señaló Vondra.

El vicepresidente del Ejecutivo de coalición checo informó de que habrá un intento de desbloquear la integración de Croacia, tras el veto impuesto por Eslovenia, y que "se abrirán nuevos capítulos con Turquía".

Sobre el proceso de asociación de la UE con Rusia, Vondra dijo en que "es una cuestión abierta", en la que aún hay que buscar y encontrar el consenso.

Los checos abrigan esperanzas de poder celebrar, el 4 de abril en Praga, una reunión informal de la UE con el nuevo presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que asumirá el poder el 20 de enero.

Además del programa preparado por el Gobierno checo en cooperación con la Comisión Europea, Topolanek reconoció que la Presidencia semestral que acaba de asumir Praga está marcada por las agudas crisis geopolíticas, económico-financiera y energética.