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El precio del dinero baja sólo 0,5 puntos

Las bolsas europeas, que esperaban del BCE un recorte mayor, vuelven a hundirse // El Ibex pierde un 6,27%

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E l Banco Central Europeo (BCE) bajó ayer medio punto, del 3,75% al 3,25%, el precio del dinero. La decisión pretende suavizar el impacto de la crisis financiera en la economía y evitar la recesión. La medida abarata los créditos para particulares y empresas, así como los intereses de las inversiones de capital.

Después del anuncio, el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, dijo ayer en Fráncfort que “toda la economía mundial nota ahora mismo los efectos negativos de la crisis, y las tensiones del sector financiero contagian cada vez más a la economía real”. Pese a ello, no hay señales de que el flujo crediticio vaya a “secarse” en los quince países de la eurozona, añadió.

El BCE había subido un cuarto de punto los tipos a principios del verano, pero después tuvo que dar marcha atrás. El 8 de octubre pasado, en un movimiento coordinado con otros bancos centrales, recortó el precio del dinero medio punto.

Además, al descenso de ayer podrían seguir otros en breve. “No puedo descartar más bajadas de los tipos. Pero tampoco queremos comprometernos a hacerlo por anticipado”, dijo Trichet. La decisión se tomó por unanimidad en el Consejo del BCE, a pesar de que había voces que reclamaban una bajada superior, de 0,75 puntos.

El medio punto acordado al final se queda corto en comparación con la reducción de 1,5 puntos que aprobó el Banco de Inglaterra, que dejó el precio del dinero en el 3%, por debajo de la eurozona por primera vez desde principios de 2007. El Banco Nacional de Suiza (SNB) lo bajó 0,5 puntos, dejándolo en un 2%.

La rebaja del precio del dinero de la zona del euro fue mal digerida por las bolsas europeas, que a raíz de conocerse la decisión aceleraron sus caídas.

Aunque la mayoría de los analistas esperaban que el recorte fuera de medio punto, la inesperada rebaja del Banco de Inglaterra, que se conoció antes que la del BCE, hizo albergar esperanzas de que el Consejo del BCE tomaría decisiones más ambiciosas. Como finalmente no fue así, las pérdidas acabaron siendo abundantes, rondando en la mayoría de los casos el 6%. Se rompió así una racha positiva en los mercados que se había iniciado a finales de octubre. En el caso de la bolsa española, las pérdidas fueron también muy notables.

El Ibex 35 cayó un 6,27%, su cuarto mayor descenso del año. Todos los valores fueron seriamente penalizados, pero los títulos que se llevaron la peor parte fueron Gamesa (-16,17%), Acciona (-12,29%) e Iberia (-12,02%).

Algunos analistas interpretaron que la sangría bursátil de ayer no es producto en exclusiva de la decepción de los inversores por la rebaja del precio del dinero. Además, ayer también se acumularon malas noticias sobre la situación económica, como la nueva revisión a la baja de las previsiones de crecimiento del Fondo Monetario Internacional. El mal comienzo de la sesión en Wall Street tampoco ayudó.

En el caso de España, el hundimiento de la producción industrial fue otra señal recesiva que no pasó desapercibida para el mercado.

Reducción de la inflación

La decisión del BCE de bajar los tipos ha sido posible por segunda vez consecutiva en menos de un mes porque la inflación está bajando. Fue del 3,2% en la eurozona el mes pasado, después de haber llegado al 4% en verano.

Según el análisis de Trichet, en los próximos meses podrían seguir bajando los precios, ya que la demanda se debilita en medio de la crisis financiera. Algunos analistas creen incluso que la velocidad a que se están desinflando las tensiones inflacionistas puede hacer pensar que a medio plazo podemos tener problemas de deflación, cuando hasta hace sólo tres meses la amenaza era la contraria.

Con un 3,25%, el tipo europeo alcanza su valor más bajo en dos años, pero sigue estando muy por encima del 1% de EEUU, donde se originó la crisis inmobiliaria. Kornelius Purps, analista del banco italiano Unicredit, calificó de “agresiva” la bajada de tipos de los bancos emisores europeos, en las que ve “una señal de que los bancos centrales están muy preocupados ante la coyuntura”. Su actuación “demuestra que no quieren perder tiempo”, dijo a Reuters.