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Prepararse la comida no garantiza una mejor calidad alimentaria

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Por Amy Norton

Un estudio realizado enAustralia aportó pocas pruebas de que la dieta de los quecocinan durante la semana sea de mejor calidad que la dequienes comen lo que otra persona prepara en el hogar.

En tanto, las mujeres que comparten la cocina tienden aincluir más verduras en su dieta que las que evitan esa tarea,aunque la diferencia no supera una porción adicional.

Por su parte, los hombres encargados de cocinar tienden acomer más carne magra y alternativas de la carne que losvarones no tan preocupados por el arte culinario, aunque sindiferencias importantes.

Los resultados del estudio publicado en Journal of AmericanDietetic Association contradicen la teoría de que las personasque cocinan comen mejor, aunque eso no quiere decir que seríamejor dejar la cocina en otras manos, en especial si se tratade comida para llevar.

El estudio destaca que "participar en la elaboración de lascomidas no es suficiente", indicó Kylie J. Smith, estudiante dedoctorado del Menzies Research Institute, en Hobart,Australia.

"También hay que tomar las decisiones correctas e incluiralimentos saludables", añadió.

Smith señaló también algunas limitaciones del estudio. Losautores sólo le preguntaron a los participantes si ayudaban acocinar la comida en el hogar durante la semana y qué otrascomidas en el día influían significativamente en la calidad dela dieta.

Tampoco definieron "preparación de la comida", lo que paraalgunos participantes podría significar calentar una comidacongelada.

Pero lo importante, dijo, es que hay que saber cuáles sonlos ingredientes de una comida saludable: frutas y verduras,granos integrales, pescado, grasas insaturadas (aceite deoliva) y cantidades moderadas de carne magra y ave.

Los resultados surgen de una muestra nacional de 2.814hombres y mujeres, de 26 a 36 años. Dos tercios de las mujeresdijeron que eran las únicas responsables de preparar lascomidas principales en el hogar durante la semana; lo mismo queel 29 por ciento de los hombres.

Un 23 por ciento de las mujeres y un 27 por ciento de loshombres sólo ayudaban con la preparación.

Las mujeres que compartían las tareas en la cocina comíanmenos de dos porciones de verduras por día, comparado con 1,6porciones entre las que confiaban esas tareas en otra persona.Esa diferencia es estadísticamente significativa, pero pequeñaen la calidad de vida real.

No hubo una diferencia evidente en la calidad de la dietaentre las mujeres que cocinaban la comida y las que le dejabanesa tarea a terceros. Tampoco hubo evidencia de que los hombresy las mujeres que preparaban sus propias comidas consumíanmenos comida rápida para llevar, que es rica en grasa, azúcar ysal.

Smith recordó que se puede preparar una versión mássaludable de ese tipo de comida, como las pizzas con harinaintegral con agregado de vegetales y queso reducido en grasa.

FUENTE: Journal of the American Dietetic Association,septiembre del 2010