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La presidenta filipina aprueba el levantamiento de la ley marcial en Maguindanao

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La presidenta de Filipinas, Gloria Macapagal Arroyo, aprobó hoy el levantamiento de la ley marcial impuesta en la sureña provincia de Maguindanao dos semanas después del asesinato de 57 personas en un enfrentamiento entre clanes el pasado 23 de noviembre.

El ministro de la Presidencia, Eduardo Ermita, indicó a los medios de comunicación que el Gobierno mantendrá el estado de excepción en la zona.

"Hemos acabado con la rebelión. La ley y el orden han sido restablecidos, pero el estado de excepción continuará bajo la proclamación 1946", anunció Ermita.

La Ley marcial será levantada hoy a las 21.00 hora local (13.00 GMT).

Las autoridades han arrestado a unas 60 personas acusadas de haber perpetrado la matanza, entre ellos, se encuentran Andal Ampatuan, ex gobernador de Maguindanao, y Zaldy Ampatuan, ex gobernador de la Región Autónoma del Mindanao Musulmán, además de otros miembros y seguidores de este poderoso clan.

Andal Ampatuan hijo, alcalde de Datu Unsay, localidad de Maguindanao, ha sido imputado de varios cargos de asesinato como la persona que ordenó y dirigió la matanza del 23 de noviembre.

Ese día cerca de un centenar de hombres armados capitaneados por Andal Ampatuan hijo secuestró a un grupo que se dirigía a formalizar la candidatura a gobernador de la provincia de Ismail Mangudadatu, enemigo acérrimo del clan anterior.

Los militares que salieron en su persecución descubrieron fosas comunes con 57 cadáveres, algunos decapitados, otros mutiladas y mujeres con señales de haber sido violadas.

Entre los muertos había 30 periodistas de medios locales, además de abogados y algún ciudadano que los criminales retuvieron en su camino.

La masacre llevó al Ejecutivo filipino a declarar la ley marcial en la provincia y a comenzar las operaciones para desarmar a los Ampatuan.

El 8 de diciembre la presidenta filipina, Gloria Macapagal Arroyo, ordenó la disolución de las 132 milicias que operan en el país, a sueldo de políticos o ricos terratenientes que imponen por las armas el dominio de sus feudos.