Público
Público

El presidente afgano ofrece proteger a los talibanes si negocian

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

El presidente de Afganistán, Hamid Karzai, dijo el domingo que garantizaría la seguridad del líder rebelde talibán mulá Omar si alguna vez decide negociar con su Gobierno y afirmó que sus aliados de Occidente deberían echarlo de su cargo o dejar el país si no están de acuerdo.

La insurgencia de los talibanes está en su séptimo año después de ser derrocado el Gobierno de los fundamentalistas islámicos, y la posibilidad de celebrar negociaciones con líderes rebeldes moderados está siendo considerada, tanto por Afganistán como por sus aliados.

El Gobierno afgano afirma que está dispuesto a dialogar con cualquiera que reconozca la constitución.

El primer paso tentativo hacia las negociaciones se dio en septiembre cuando un grupo de políticos afganos pro Gobierno y ex funcionarios talibanes se reunieron en Arabia Saudí para hablar sobre una forma de terminar con el conflicto.

Sin embargo, los talibanes han rechazado cualquier sugerencia de acudir a negociaciones mientras las tropas extranjeras estén en el país.

Karzai dijo en rueda de prensa que él garantizaría la seguridad del renombrado líder talibán mulá Omar, si alguna vez desea negociar sobre la paz.

"Si escucho de él que está dispuesto a venir a Afganistán o negociar la paz (...) Yo, como presidente de Afganistán, le ofreceré protección", indicó el mandatario.

"Si digo que quiero protección para el mulá Omar, la comunidad internacional tiene dos alternativas: echarme del cargo o irse si no están de acuerdo", aseveró.

Sin embargo, Karzai dijo que existía un tema pendiente antes de poder discutir concretamente las garantías de seguridad para el mulá Omar. El presidente señaló que aún está esperando que los insurgentes talibanes demuestren que desean la paz.

"Aún no hemos llegado a ese punto. Ahora, tengo que escucharlo de los líderes talibanes, que ellos están dispuestos a tener paz en Afganistán. Ellos deben demostrarlo", dijo.

La violencia en Afganistán se ha elevado en los últimos dos años, aumentando las dudas sobre los perspectivas para el país y para su Gobierno respaldado por Occidente.