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El presidente del Banco Central de Suiza dimite por el escándalo

Decide "tirar la toalla" y ve difícil "acallar las sospechas" de enriquecimiento ilícito

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Se va. Como su paisano, el escritor Robert Walser, el presidente del Banco Nacional de Suiza (BNS), Philipp Hildebrand, se quita de en medio. Pero no para irse a pasear, como hizo el atormentado autor de Jakob von Gunten, sino a consecuencia del escándalo desatado la semana pasada tras conocerse que su esposa, Kashya, ordenó el pasado 15 de agosto la compra de 500.000 dólares, sólo unas semanas antes de que el banco central helvético estableciera un cambio fijo entre el franco suizo y la divisa estadounidense para poner fin a la escalada de la moneda helvética, que se había convertido en un refugio por la inestabilidad de los mercados.

Esa decisión revalorizó el billete verde, para beneficio de la pareja. El paquete de divisas fue vendido a primeros de octubre, con una plusvalía de unos 175.000 francos suizos (más de 144.000 euros, al cambio actual).

Admite que no tiene una 'prueba definitiva' de su inocencia

Hildebrand admitió en rueda de prensa que no tiene 'una prueba definitiva' de que su esposa, una exbróker a la que conoció cuando ambos trabajaban en el hedge fund Moore Capital Management, solicitó la transacción sin su conocimiento, por lo que, 'en vista de que la presión no se reducía' y ante las acusaciones de uso de información privilegiada, ha decidido 'tirar la toalla'. El banquero central asegura que sólo conoció la polémica transacción al día siguiente de llevarse a cabo.

'No creo que pueda acallar las sospechas y no creo que lo logre jamás', dijo Hildebrand, que aseguró que deja la entidad, que presidía desde enero de 2010, 'con gran tristeza, pero de ello depende la credibilidad del BNS, que es su bien más preciado'.

La noticia fue una sorpresa, dado que hasta hoy Hildebrand contaba con el apoyo del Consejo Federal (Gobierno) y el Consejo del BNS, una condición que había señalado como indispensable para poder seguir en el cargo. Su puesto lo asumirá de forma interina el vicepresidente de la entidad, Thomas Jordan.

En 2011, Hildebrand y su mujer movieron 1,6 millones en divisas

La polémica estalló la semana pasada, cuando la prensa local publicó que el Consejo Federal había solicitado dos investigaciones (una pública y otra privada) para determinar si Hildebrand o su entorno familiar habían cometido alguna falta al especular y enriquecerse en el mercado de divisas utilizando información privilegiada.

Ambas investigaciones exculparon al directivo, pero señalaron como sospechosa la transacción ordenada por su esposa. Este lunes se supo que la mujer de Hildebrand escribió en plural cuando solicitó a su asesor financiero que ejecutara la transacción. Las investigaciones revelaron que, sólo en 2011, la pareja realizó operaciones en el mercado de divisas por importe de dos millones de francos suizos (1,6 millones de euros).