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El presidente del Congreso de Bélgica, acusado de irregularidades cuando era ministro

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El nuevo presidente de la Cámara de Diputados belga, el liberal Patrick Dewael, ha sido acusado por el jefe de la policía federal, Fernand Koekelberg, de haber cometido irregularidades cuando ejercía de ministro de Interior.

Según declaró Koekelberg a los diarios flamencos De Standaard y Het Nieuwsblad, la fecha en la que Dewael designó a las dos secretarias del jefe policial no coincide con la registrada legalmente, por lo que pide investigar los motivos.

La fecha oficial de la decisión fue el 26 de abril de 2007, pero los documentos en los que se nominaba a las dos secretarias sufrieron modificaciones durante el mes siguiente.

Si se confirma, significaría que Dewael firmó la autorización cuando ya no tenía funciones para hacerlo, ya que el Gobierno del liberal Guy Verhofstadt estaba en funciones desde el 2 de mayo de ese año tras la convocatoria de las elecciones legislativas de junio.

Dewael ha aclarado que un Ejecutivo en funciones a cargo de la gestión corriente debe poder ejercer el poder, pero también ha recalcado que dos días antes de unas elecciones un ministro puede firmar decisiones de este tipo.

El nuevo presidente de la Cámara sustituyó en el cargo al democristiano flamenco Herman Van Rompuy (CD&V), elegido primer ministro del nuevo Gobierno tras la dimisión al completo del Ejecutivo anterior el pasado 19 de diciembre.

El Ejecutivo que lideraba Yves Leterme (también del CD&V) dimitió tras las acusaciones de haber presionado al poder judicial para lograr una sentencia favorable en el caso Fortis.

La hasta ahora titular de Empresas Públicas y la Función Pública, Inge Vervotte, se ha negado a formar parte del nuevo Gobierno, que mantiene la mayoría de los miembros del anterior a excepción de Leterme y el ministro de Justicia, Jo Vandeurzen.

Vervotte recordó que el informe del Tribunal de Casación (Supremo) que acusaba de irregularidades a Leterme y sus colaboradores de intentar influir en los jueces, también incluía nombres como el de los ministros de Finanzas, Didier Reynders, y del Interior, Patrick Dewael.