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El presidente del Senado paquistaní asume la Presidencia tras la dimisión de Musharraf

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Los socios del Gobierno paquistaní debatieron hoy su futura estrategia tras la dimisión de su enemigo común, el presidente Pervez Musharraf, cuya vacante fue ocupada de forma interina por el jefe del Senado, Mohamadmian Sumro.

Sumro asumió el cargo horas después de la renuncia de Musharraf, quien evacuó rápidamente la oficina presidencial tras recibir en ella algunas visitas de cortesía, como la del jefe del Ejército, Ashfaq Pervez Kiyani, y pasar revista a la guardia de honor.

El general retirado optó por evitar la impugnación parlamentaria con la que le amenazaban las fuerzas gubernamentales esta semana, pese a calificar las acusaciones contra él de "falsas" e imposibles de probar.

Musharraf abandonó casi nueve años después de tomar el poder con un golpe de Estado incruento y dijo que lo hacía "por el bien de la nación", para evitarle la inestabilidad que seguiría tanto si era como si no era destituido por el Parlamento.

En círculos políticos y diplomáticos de Islamabad, no cabe duda de que la dimisión del presidente ha sido pactada con la principal formación del Gobierno, el Partido Popular (PPP) de la difunta Benazir Bhutto, e incluye su marcha al exilio.

El líder del PPP, Asif Zardari, se reunió en Islamabad con su aliado Nawaz Sharif, de la Liga Musulmana-N, y otros dos socios minoritarios del Gobierno, y juntos se congratularon por "el fin de la dictadura y el triunfo de la democracia" en Pakistán, según el comunicado oficial.

Para los socios gubernamentales, la subida registrada hoy en la bolsa y "el júbilo en las calles del país" tras la dimisión del presidente "prueban que el pueblo de Pakistán percibía la dictadura del general retirado Musharraf como un escollo".

La reunión no produjo más resultado que el anuncio de nuevas negociaciones mañana "para discutir cuestiones post-dimisión y el fortalecimiento de la democracia" paquistaní.

Antes del encuentro, la Liga de Sharif se mostró sólo "parcialmente contenta" por la marcha de Musharraf y pidió que se le juzgue.

"Musharraf debería ser juzgado por todos sus delitos para dar ejemplo al país", dijo a Efe el portavoz de la Liga-N, Sidiq Faruq, quien no ocultó su suspicacia ante un posible pacto con el presidente al mencionar que el partido "no ha sido consultado sobre su posible salida segura del poder".

"Ha habido un trato para facilitarle una salida segura", mantuvo ante Efe el director del rotativo "The News", Salim Bakhari, para quien la dimisión de Musharraf era "la mejor opción para el país".

Bakhari advirtió de que la renuncia del presidente "no es la solución, sino sólo un paso" para salir de la crisis que padece el país, y que pondrá a prueba el consenso entre Zardari y Sharif.

"Estaban unidos contra Musharraf, ahora ya no comparten nada. Pronto empezarán las discrepancias serias", alertó a Efe el productor de informativos del canal Dawn TV, Asadullah Khan.

Khan aseguró que una encuesta efectuada por su cadena reveló que el 70 por ciento de los sondeados era contrario a la impugnación presidencial y consideró "complicado" que se pueda juzgar a Musharraf, como pretende Sharif, pues "el Ejército nunca lo tolerará".

El acuerdo del pasado día 7 para actuar contra Musharraf costó meses de negociaciones entre el PPP y la Liga-N que mantuvieron paralizado al nuevo Gobierno en un año de dura crisis económica.

Ahora, los dos partidos han de consensuar un candidato a presidente -que será elegido en votación parlamentaria en un plazo de uno a dos meses- y cumplir el resto de sus acuerdos, como la restitución de los jueces del Supremo a los que Musharraf expulsó en 2007.

El portavoz de Sharif recordó que esa es una condición para que la Liga permanezca en el Gobierno.

El presidente del Colegio de Abogados del Supremo, Aitzaz Ahsan, convocó nuevas protestas si los jueces no son restituidos en el plazo de tres días y exigió que se juzgue a Musharraf y no se le permita huir al exilio.

En su discurso de dimisión, Musharraf no mencionó la posibilidad del exilio, que las fuentes consultadas por Efe dan por descontado y que también tuvieron Bhutto, Zardari y Sharif, retornados a Pakistán el año pasado.