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El presidente ruso acepta ayuda extranjera para combatir los incendios forestales

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El presidente ruso, Dmitri Medvédev, aceptó hoy ayuda extranjera para combatir los incendios forestales que han devastado varias regiones de la parte europea del país y causado hasta ahora la muerte de 41 personas.

El ministro ruso de Situaciones de Emergencia, Serguéi Shoigú, informó al jefe del Kremlin de que algunos países de la comunidad postsoviética han ofrecido aviones y helicópteros para luchar contra el fuego y pidió autorización para aceptar esa asistencia.

"Desde luego que lo autorizo. Estamos agradecidos a nuestros socios, esto tiene mucho valor", dijo Medvédev, quien firmó el permiso correspondiente ante las cámaras de televisión.

Según Shoigú, los primeros en ofrecer su ayuda fueron Ucrania y Azerbaiyán, que pusieron respectivamente a disposición de las autoridades rusas dos aviones contraincendios An-32 y dos helicópteros comprados hace dos años a Rusia.

Con estas cuatro naves, la cartera de Emergencia, principal encargada de luchar contra el fuego con ayuda de las Fuerzas Armadas, dispondrá de 60 aviones y helicópteros, precisó el ministro.

Hasta que Medvédev decretara la víspera la movilización de las unidades de las Fuerzas Armadas para combatir los siniestros forestales, el ministerio de Emergencia disponía de siete aviones y trece helicópteros en toda Rusia, uno de los países con mayor superficie boscosa del planeta.

También el lunes, el presidente ruso declaró el estado de emergencia en siete regiones de la parte europea de Rusia debido a los graves incendios forestales.

El decreto afecta a las regiones de Moscú, Vladímir, Vorónezh, Riazán, Nizhni Nóvgorod y a las repúblicas de Mari-El y Mordovia, donde el fuego arrasó pueblos enteros y dejó sin hogar a más de millar de familias.

El Comité de Investigación de Fiscalía informó hoy de que el jueves pasado un incendio destruyó numerosas instalaciones y almacenes de una base de la Armada en la provincia de Moscú sin que se produjeran víctimas.

Según los últimos datos oficiales, esta mañana un total de 529 incendios continuaban activos en Rusia, donde desde el inicio de la ola de calor a mediados de junio se han declarado más de 23.600 fuegos, que han arrasado casi 650.000 hectáreas y han causado 41 muertes.

"En las últimas 24 horas estallaron en territorio ruso 323 focos de incendios forestales, de los cuales 247 fueron sofocados. Continúan activos 529 focos en una superficie total de 172.371 hectáreas, de los cuales 378 están controlados", señala el comunicado oficial.

La víspera, las autoridades rusas habían informado de que en las anteriores veinticuatro horas se habían declarado más de 700 incendios.

Shoigú informó a Medvédev de que en la jornada del lunes los socorristas y equipos de rescate lograron salvar de las llamas 360 localidades rodeadas por el fuego.

Agregó que en varias regiones afectadas durante el pasado fin de semana el número de focos se duplicó y en otras se multiplicó por cuatro, lo que confirma que gran parte de los incendios son causados por excursionistas que encienden hogueras en el bosque para asar carne y quemar basura, sin preocuparse por su extinción.

El ministerio ruso de Desarrollo Regional informó de que los incendios ya han destruido 1.910 casas con una superficie habitable total de 60.000 metros cuadrados, dejando sin techo a unas 3.500 personas.

Según la cartera de Emergencia, en las últimas 24 horas en particular se declararon 57 fuegos en yacimientos de turba, de los cuales 56 continúan activos, la mayoría en la región de Moscú.

De acuerdo con datos de esa cartera, en verano en Rusia diariamente se declaran un promedio de entre 300 y 400 incendios, de los cuales hasta el 90 por ciento son sofocados rápidamente.

Unas 155.800 personas participan en las tareas de extinción de los incendios, así como más de 25.000 vehículos.