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Presión sobre Trichet

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¿Qué puede implicar que Alemania y Francia no crezcan?

El dato del PIB del segundo trimestre equivale a un estancamiento económico para el conjunto de la zona del euro. Estos dos países (y, muy especialmente, Alemania) son las dos locomotoras económicas de la región. Alemania, por sí sola, representa el 27% del PIB de los 17 estados adscritos a la moneda única, mientras que Francia supone el 21% del total. Entre los dos países, suponen prácticamente la mitad del PIB de la eurozona (48%). El tercer país en impor-

tancia es Italia (16% del PIB de la región) y el cuarto, España (11%). Ambos están bajo la lupa de los mercados por su situación fiscal y por el repunte de sus primas de riesgo, o diferencia entre los tipos de interés que pagan sus bonos y los alemanes, considerados los más seguros. Paradójicamente, y pese a las turbulencias que han vivido en los últimos meses, España e Italia crecieron más en el segundo trimestre que Alemania y Francia, aunque de forma modesta. Sólo cinco países del euro lograron un crecimiento intertrimestral del 1% o superior: Letonia (2,2%), Estonia (1,8%), Finlandia (1,2%) y Austria y Suecia (1% en ambos casos).

¿Qué efecto puede tener en los tipos de interés?

La perspectiva de un estancamiento económico y el hecho de que los precios del petróleo se hayan relajado en los dos últimos meses, tras los máximos de abril pasado, pueden hacer que el Banco Central Europeo (BCE) se replantee su idea de subir los tipos de interés hasta el entorno del 1,75-2%. En julio pasado, justo cuando los precios del crudo parecían detener su escalada (propiciada por la inestabilidad en algunos países productores y las perspectivas de una mejora de la economía global), el organismo que preside Jean-Claude Trichet subió los tipos en un cuarto de punto, hasta el 1,5%. En Estados Unidos, la Reserva Federal acaba de prometer dos años de tipos de interés bajos (están entre el 0 y el 0,25%) para intentar evitar una nueva recesión. El BCE (muy condicionado por Alemania y Francia) puede ahora adoptar una actitud más laxa en su política monetaria, centrada en la inflación (no en fomentar el crecimiento, como la Fed). Para España puede suponer un pequeño alivio que los tipos se mantengan.

¿Qué implica para España que Alemania vaya peor?

Teniendo en cuenta que las exportaciones han sido el salvavidas del PIB español en los últimos trimestres (ya van tres de crecimiento positivo), que Alemania y otros grandes países europeos se paren no es bueno para la economía nacional: la zona del euro supone el 54,3% de las exportaciones españolas (el conjunto de la UE representa el 66%) y Alemania es el segundo país en importancia para el comercio exterior español. Representa el 10,6% de las exportaciones, una cuota que sólo supera Francia (18%), cuyo PIB también se ha estancado en el segundo trimestre. Si la economía española creció un 0,2% entre enero y abril fue gracias a la aportación positiva del sector exterior, aunque ya hubo cierto parón: ayudó fundamentalmente la minoración de las importaciones, ya que las exportaciones crecieron a un menor ritmo que en los tres meses precedentes. En cualquier caso, los intercambios comerciales han permitido compensar la aportación negativa de la construcción y del descenso del gasto público, con el consumo privado y la inversión empresarial prácticamente estancados.

¿Cuál ha sido el efecto de los ajustes?

Es el gran debate. Ayer, varios expertos insistían en que la austeridad (que, en Europa, ha estado dictada por Alemania) perjudica al crecimiento y al empleo, y CCOO criticó las “políticas erróneas” que, a su juicio, han llevado al actual estan-camiento. De momento, no se avista un cambio de planes: ayer, la Comisión Europea se limitó a admitir “una cierta desaceleración” e instó a los estados miembros a “reforzar las reformas estructurales”.

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