Público
Público

El presunto asesino de Marta del Castillo intenta suicidarse

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

El presunto asesino y ex novio de Marta del Castillo, la joven sevillana desaparecida en enero y cuyo cadáver se busca actualmente en un vertedero, ha intentado suicidarse en la cárcel de Jerez de la Frontera donde permanece en prisión provisional, confirmó el viernes Instituciones Penitenciarias.

Miguel R., de unos 24 años, intentó quitarse la vida con el cordón del pantalón del chandal el jueves por la tarde en el cuarto de baño de la prisión, pero el interno de apoyo que lo acompaña continuamente entró a buscarlo cuando percibió que tardaba más de no lo normal.

"Entró y lo vio colgado, por lo que dio la voz de alarma a los funcionarios", dijo una portavoz de Instituciones Penitenciarias.

La portavoz añadió que el joven había sido incluido en el protocolo de protección de suicidos desde el momento de su ingreso en la cárcel, porque reunía una serie de factores de riesgo, como ser presunto autor de un delito muy grave con gran repercusión social, su juventud y entrar por primera vez en una cárcel.

El buen funcionamiento de la vigilancia evitó que consumase el suicidio y apenas sufrió lesiones.

"Lo vio el médico y le dio un tranquilizante, ni siquiera hizo falta llevarlo al hospital", dijo la fuente.

El caso de Marta del Castilla, de 17 años, ha conmocionado a la opinión pública tras una primera confesión de Miguel R., su antiguo novio, de que la mató y la arrojó al río Guadalquivir con ayuda de un amigo menor de edad, también detenido junto con otros jóvenes dos implicados.

Tras muchos días de búsqueda por el río, un nuevo cambio de declaración del principal acusado llevó a la búsqueda del cadáver a un vertedero en la localidad sevillana de Alcalá de Guadaira sin ningún resultado hasta el momento tras una semana de minucioso rastreo.

La familia de la joven sevillana, que ha pedido que se celebre un referéndum sobre la cadena perpetua, no da credibilidad a las versiones dadas por los cuatro detenidos, sobre los que pesa la imputación provisional de homicidio, asesinato y detención ilegal, a la espera de que aparezca el cadáver.