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Presuntos rebeldes secuestran a un gobernador en Colombia

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Presuntos guerrilleros izquierdistas, en una demostración de poder, secuestraron el lunes al gobernador del departamento colombiano del Caquetá, Luis Francisco Cuéllar, en un ataque a la residencia del funcionario en el que fue asesinado un policía.

El Ejército y la policía atribuyeron el secuestro del funcionario, que se produjo en la ciudad de Florencia, a un comando de la columna Teófilo Forero de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Al parecer, además de hacer una demostración de poder militar, el objetivo del grupo guerrillero es incluir al gobernador en un grupo de rehenes de carácter político que mantiene en su poder y que busca intercambiar con el Gobierno por cientos de rebeldes presos, dijeron fuentes de seguridad.

"El gobernador fue sacado a la fuerza de su residencia. Una de las personas que cuidaban al pie de su residencia fue asesinado", dijo a periodistas el secretario de Gobierno del departamento del Caquetá, Edilberto Ramón Endo.

El funcionario precisó que los autores del ataque y del secuestro fueron alrededor de 15 hombres armados con fusiles de asalto que vestían prendas de uso privativo del Ejército Nacional, y quienes antes de ingresar a la residencia del gobernador activaron un explosivo para derribar la puerta.

"Ingresaron a su residencia y lo sacaron a la fuerza. Hay un operativo para tratar de rescatarlo", relató Endo, quien reconoció que el gobernador había recibido amenazas de las FARC.

SECUESTRO EN ZONA ESTRATEGICA

El departamento del Caquetá, en el sur de Colombia, es una de las regiones selváticas del país en donde las FARC aún mantienen una importante presencia y resisten una ofensiva militar ordenada por el presidente Alvaro Uribe, apoyada por Estados Unidos.

El secuestro de Cuéllar se produjo en momentos en que se espera que las FARC liberen a dos militares de un total de 24 que mantienen secuestrados actualmente, y que buscan intercambiar con el Gobierno por cientos de guerrilleros presos a través de un acuerdo humanitario.

El grupo guerrillero, considerado una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea, llegó a tener más de 60 rehenes entre militares y políticos, pero la mayoría fueron liberados mientras que otros se fugaron de campamentos en medio de la selva o lograron ser rescatados por las fuerzas de seguridad.

El secuestro del gobernador del Caquetá fue interpretado por analistas como una demostración de poder de las FARC al ser cometido en una de las regiones del país con más presencia de efectivos de las Fuerzas Armadas y en donde se concentra la ofensiva militar liderada por Uribe.

En la ofensiva impulsada por el mandatario colombiano desde que asumió el poder en el 2002 han muerto importantes comandantes rebeldes, mientras que miles de combatientes han desertado debilitando la capacidad militar de las FARC.

Sin embargo, el grupo rebelde -que cuenta en la actualidad con alrededor de 9.000 hombres- aún mantiene su capacidad de realizar golpes de gran impacto con el propósito de ganar protagonismo en la antesala de las elecciones del 2010, según el Gobierno.

Tropas del Ejército y de la policía lanzaron una operación por aire y tierra para tratar de rescatar sano y salvo a Cuéllar, quien fue elegido como candidato de la Alianza Social Indígena en las elecciones del 2007.