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La prima de Rajoy

Italia paga ya en el mercado por sus bonos más que España

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Ya sabemos desde ayer que la prima de riesgo de Berlusconi, es decir, la diferencia entre lo que Italia paga en el mercado por sus bonos públicos a diez años y lo que abona la Alemania de Merkel, ha superado a la prima de Zapatero. No es la única vez. Pero desde mayo de 2010, esto es, desde el estallido de la crisis de la deuda soberana, los malos de la película siempre eran Zapatero y su prima.

La versión maniquea de la crisis que ha logrado colocar en la mayoría de los medios de comunicación el Partido Popular, según la cual el derrumbe de la economía española en 2008 ha sido el producto de un desorbitado gasto público impulsado por un presidente del Gobierno manirroto, sufre un desmentido rotundo con la ofensiva de los mercados sobre la deuda italiana. ¿Que mal de muchos es consuelo de tontos? No, no es eso.

El Tratado de Maastricht, prevé que el tope del endeudamiento público de los países miembros no supere el 60% del Producto Interior Bruto (PIB). A finales de 2010, apenas superaba el 60% en España frente a una media superior al 80% en la eurozona. Italia, por su parte, presenta desde hace largos años un nivel del 120%.

El pago de los intereses de la deuda representa apenas el 2,2% del PIB

Si la versión políticamente manipulada de la crisis económica y financiera española fuese cierta, ¿cómo explicar que durante una expansión de la economía de siete años, entre 2000 y 2007, a una tasa anual acumulada del 3,6%, el endeudamiento público pasara del 59,3% del PIB al 36,2%? Si en 2009, el pago de intereses de la deuda representaba el 1,8% del PIB este año será del 2,2%.

La idea de aislar la crisis española como una crisis provocada por la presunta desmesura del gasto público de Zapatero es una patraña cada vez más difícil de explicar, por más que sus errores se presten a una fácil manipulación. Otra cosa es su rendición final y la imposición de un plan de recortes salariales y sociales que, precisamente, considera el déficit público como resultado de un gasto descontrolado.

En la base de la nueva fase de la crisis económica internacional de estos días (los bancos europeos ya no se prestan entre sí) yace el descrédito total del Banco Central Europeo (BCE) para dar una respuesta eficaz. Jean Claude Trichet apareció el jueves pasado como un presidente que ya no controla al consejo, con cuatro países (Alemania, Holanda, Austria y Finalandia) que bloquean una solución. Paul de Grauwe, profesor de economía de la Universidad de Lovaina y asesor del presidente de la Comisión Europea, Jose Manuel Durão Barroso, lo explica así: 'El rechazo del BCE a asumir su responsabilidad de prestamista de última instancia es la razón individual más importante a la hora de explicar por qué las fuerzas de contagio en los mercados de bonos soberanos de la Eurozona no puede ser frenada'.

Especulación, haberla, como las meigas, hayla. Pero esto no es lo fundamental. Los mercados, habida cuenta de que no hay prestamista de última instancia, intuyen, según señala Sergio Cesaratto, profesor de economía de la Universidad de Siena, que con la subida de la prima por encima del 4% difícilmente Italia podrá evitar un default. 'No es cuestión de especulación, esto es mentira. Italia se aproxima a una situación como la de Grecia. Pero lo que fue posible para Grecia no lo es para Italia o España'.

Los jefes de Gobierno y de Estado interrumpen sus vacaciones para escenificar conversaciones telefónicas. ¿Se limitará a hacer lo mismo Mariano Rajoy cuando llegue la hora? ¿O creen ustedes que la prima de Rajoy será más comprensiva? El semanario The Economist presenta a Rajoy como el próximo presidente de Gobierno español, como el hombre 'que no tiene nada que decir'.