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El primer ministro islandés dimitirá y quiere comicios para mayo

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El primer ministro islandés, Geir Haarde, ha cedido finalmente a las presiones y protestas ocasionadas por el colapso financiero y ha anunciado que dimitirá y que quiere que se celebraran elecciones anticipadas el 9 de mayo.

Tras reunirse con destacados miembros de su formación, el Partido Independencia, Haarde, de 57 años, dijo en rueda de prensa que iba a viajar al extranjero para ser operado de un tumor maligno en el esófago.

"He decidido no buscar la reelección como líder del Partido Independencia en su próximo congreso nacional", manifestó, y añadió que un nuevo dirigente liderará el partido hasta los comicios.

Haarde añadió que había hablado con la ministra de Exteriores, Ingibjorg Gisladottir, responsable de la formación menor de la coalición gobernante, sobre la fecha del 9 de mayo y que habría más conversaciones al respecto.

Gisladottir había presionado para un adelanto de los comicios. Ella misma acaba de volver al país desde Suecia, donde estaba recibiendo tratamiento por un tumor cerebral.

Las elecciones no estaban previstas hasta 2011.

La crisis económica mundial que afectó en octubre a Islandia, con 320.000 habitantes, ocasionó el colapso de su sistema económico y monetario, con miles de millones de dólares de deudas en las que incurrieron sus bancos.

Los críticos querían que dimitiesen Haarde, el gobernador del banco central y otros responsables oficiales. Algunos miembros destacados de su partido han dicho también que estaban a favor de una elecciones anticipadas, pero hasta ahora Haarde había desafiado la caída de la popularidad.

El jueves, la policía usó gases lacrimógenos contra los manifestantes por primera vez desde las protestas contra la entrada de la isla en la OTAN en 1949.

Desde que comenzó la crisis el año pasado, se han sucedido las protestas semanalmente, pero desde el martes han sido a diario.

Además de las dificultades económicas, Islandia también afronta la cuestión estratégica de si sumarse a la Unión Europea, después de que la crisis haya incrementado los apoyos europeos entre la población.

Se prevé que la economía se contraiga un 10 por ciento este año y el desempleo está creciendo. Para permanecer a flote el año pasado, Islandia negoció un paquete de ayuda de 10.000 millones de dólares con el FMI.