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La primera dama de EEUU admite la comida basura, si es sólo muy de vez en cuando

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La primera dama de EEUU, Michelle Obama, conmemoró hoy el aniversario de su iniciativa "Let's Move" contra la obesidad infantil con un almuerzo con la prensa en el que opinó que, si es sólo de vez en cuando, la comida basura es algo admisible.

Se refirió, sin ir más lejos, al menú de la fiesta para celebrar la Super Bowl, la final del torneo de fútbol americano, del pasado domingo, en el que se incluyeron platos como pizza, hamburguesas con queso o salchichas.

O a su obsesión personal con las patatas fritas, una comida que le encanta pero que no sirve exactamente para hacer dieta.

"No quiero que la gente piense que Let's Move aboga por una privación total y absoluta. Defiende la moderación, y cambios de verdad en nuestros estilos de vida, ideas que funcionen para las familias, las familias de hoy día", explicó la primera dama en el almuerzo con la prensa que cubre sus actividades regularmente.

Es todo, agregó, "cuestión de equilibrio. Como madre, creo que si alguien viniera y dijera 'no puedes comerte jamás un perrito caliente' o nadie le puede dar a tu hijo un trozo de pizza, nunca llegaríamos a ninguna parte".

Aunque la idea sea, generalmente, tratar de comer alimentos más sanos, hay días en los que se pueden conceder excepciones, y la Super Bowl es una de ellas. "No sé si en una fiesta de Super Bowl uno puede comer otra cosa que no sean perritos calientes o hamburguesas", bromeó.

El problema, insistió, se da cuando esas situaciones excepcionales, esos premios ocasionales, se convierten en costumbre.

"Creo que eso es lo que nos ha ocurrido. La comida basura se ha convertido en la alimentación de cada día y los pediatras lo dicen, que eso causa graves problemas de salud", declaró la primera dama.

La iniciativa "Let's Move" se lanzó hace un año, en una comparecencia de Michelle Obama en el programa de la cadena CNN "Larry King Live".

Desde entonces, según la Casa Blanca, "Let's Move" se ha apuntado diversos logros, como el compromiso de tres de las principales cadenas de servicios de alimentación en las escuelas a cumplir los niveles recomendados de grasa, azúcares y cereales sin refinar durante los próximos cinco años.

Asimismo, se ha firmado una ley para que los niños puedan recibir una alimentación más sana en sus escuelas.

Una de las metas de la iniciativa es aumentar la actividad física de los menores, para lo cual, entre otras cosas, se han logrado acuerdos con grupos comunitarios y alcaldes para construir o proteger áreas de recreo de modo que los más pequeños cuenten con lugares seguros donde poder jugar y mantenerse activos.

En concreto, fomentar más ejercicio, menos horas de televisión, más información para los padres y facilitar el acceso a la comida sana son algunas de las propuestas de este ambicioso proyecto.

El problema del exceso de peso afecta a uno de cada tres niños en Estados Unidos, y uno de cada seis es obeso, una cifra que no ha dejado de crecer desde los años setenta, cuando tan sólo uno de cada veinte pequeños era excesivamente gordo.

Los menores latinos o afroamericanos tienen el doble de posibilidades que sus compañeros blancos de padecer de exceso de peso.

Entre los niños hispanos, el 40 por ciento sufre problemas de gordura o de obesidad, según los datos de "Let's Move".

Ello puede generar serios problemas de salud en su vida adulta. Así, se calcula que un tercio de los niños nacidos en el año 2000 padecerán diabetes si no se toman medidas para reducir los índices de obesidad.

Además, los niños con exceso de peso son más susceptibles de contraer enfermedades como presión alta, asma o afecciones cardiacas.

Michelle Obama es una de las primeras en querer predicar con el ejemplo a la hora de poner en la mesa una buena alimentación.

Una de sus primeras iniciativas fue la creación de una huerta en la Casa Blanca, que desde su establecimiento ha surtido de hortalizas, verduras y hierbas aromáticas a la cocina de la residencia presidencial. Lo que no se utiliza en esos fogones se dona a organizaciones caritativas.