Público
Público

La primera ruta cultural de Colombia honra al "sabio" José Celestino Mutis

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

La conmemoración del bicentenario de la muerte del científico español José Celestino Mutis (1732-1808), el próximo 11 de septiembre, será el punto de partida para la creación de la "primera ruta cultural" de Colombia.

A lo largo de 420 kilómetros, esta ruta "se soporta en la riqueza patrimonial de cuatro municipios que cuentan con una historia compartida en torno al sabio y su obra más importante: 'La Expedición Botánica'", señaló el asesor de turismo cultural, Jaime Andrés Ramírez.

La travesía se inicia en Bogotá y toca los municipios de Guaduas, en el departamento central de Cundinamarca, sigue hacia Honda (una pequeña Cartagena de Indias en el interior del país), San Sebastián de Mariquita y Ambalema, en el Tolima, para después regresar a la capital colombiana.

La Ruta Mutis "ha sido concebida para espíritus exploradores que desean conocer y recorrer las regiones de Colombia y contemplar este país fecundo, no sólo en especies científicas y riquezas naturales, sino también en gastronomía, tradiciones y costumbres", según un documental elaborado por el Ministerio de Cultura.

Se trata de las mismas regiones que recorrió y descubrió el sabio gaditano en el siglo XVIII y que en el siglo XXI siguen siendo ricas por su diversidad cultural.

Mutis descubrió al mundo la flora y la fauna de una parte de la América de entonces: la de vastas regiones del Nuevo Reino de Granada, como se llamó a Colombia durante la colonia.

Algunos de los lugares que comprenden la ruta han sido declarados Patrimonio Cultural de la Nación.

En Bogotá, desde donde parte, se encuentra el Jardín Botánico, que encierra en sus invernaderos una gran variedad de plantas, muchas descubiertas por el sacerdote y naturalista español.

En Ambalema, puerto sobre el río Magdalena, Mutis recogió importantes muestras de quina, para aprovechamiento industrial y medicinal, y en esa cálida localidad se conservan una iglesia antigua, la estación del ferrocarril y una de las primeras factorías de tabaco.

Esta localidad fue puerto de la Expedición Botánica y su centro urbano fue declarado en 1980 Monumento Histórico Nacional gracias a su particular legado arquitectónico con casas coloniales y techos voladizos soportados por columnas de madera que cubren amplios y frescos corredores para ganar la sombra en días calurosos.

En las aguas del Magdalena, como un atractivo turístico más, funciona una plataforma flotante que, a falta de un puente, traslada de una orilla a otra a las personas, mercancías, animales y vehículos.

La ruta sigue a San Sebastián de Mariquita, uno de los centros más importantes para Mutis, sede de la casa de los pintores o dibujantes de las miles de láminas que, a manera de memoria visual, reprodujeron las especies vegetales halladas en el Nuevo Reino de Granada.

También se encuentra en esta localidad una Casa de la Moneda, la Casa de los Virreyes y la iglesia parroquial de San Sebastián.

De Mariquita la travesía lleva a Honda, puerto fluvial sobre el Magdalena, corriente de salida al mar Caribe, y desde el que era embarcada la quina a Europa.

El centro de Honda conserva la belleza de las construcciones coloniales, casas de enormes y bien ventilados balcones, callejuelas y plazoletas como una pequeña Cartagena de Indias o una reminiscencia arquitectónica sevillana.

La llamada "ciudad de los puentes", cuenta con 29 de esas estructuras sobre el Magdalena, el Gualí y Quebrada Seca.

El Puente Navarro y su Plaza de Mercado fueron declarados igualmente Patrimonio Histórico de la Nación.

Por su posición como "cruce de caminos", Honda cobró importancia como centro mercantil, con oficinas de control, fondas y hospedajes desde la época colonial.

Finalmente el viajero llega a Guaduas, otra pequeña localidad de clima cálido y cuna del ilustrador más famoso de la Expedición Botánica, Francisco Javier Matiz, e igualmente de una de las heroínas de la Independencia Nacional, Policarpa Salavarrieta, conocida como "la Pola".

Los amantes de las travesías a pie pueden tomar los antiguos caminos reales, construidos en piedra por indígenas y mulatos desde hace más de 500 años, y llegar a Guaduas.