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Prisión para los detenidos por el asesinato de la pareja holandesa en Murcia

Aunque se ha decretado el secreto del sumario, los investigadores están  convencidos del que el crimen tiene un móvil claramente económico

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El Juzgado de Instrucción número 17 de Valencia ordenó en la noche del miércoles prisión provisional, comunicada y sin fianza para los dos rumanos detenidos junto a un tercero, el español Juan Cuenca, ya en prisión, por su supuesta relación con la muerte de la exjugadora holandesa de voleibol holandesa Ingrid Visser y su novio, Lodewijk Severin.

Según informaron fuentes del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV), la causa está abierta por un delito de doble asesinato, en relación al crimen de una pareja en Murcia, y ha sido decretada secreta.

Los detenidos, de 47 y 60 años, de nacionalidad rumana y residentes en Valencia, donde fueron arrestados el pasado lunes, no cuentan con antecedentes policiales importantes pero se les considera autores materiales de la desaparición y muerte de la exjugadora internacional de la selección de voleibol de Holanda y su pareja.

Tres jueces y forenses de España y Holanda, junto a policías de Murcia, Valencia y Madrid, en coordinación con agentes de aquel país, investigan las causas del crimen, aunque las desavenencias en los negocios son el principal móvil que se baraja.

Por otro lado el Juzgado de Instrucción número 16 de Valencia decretó también ayer prisión provisional, comunicada y sin fianza para el primer detenido por estos hechos, el exgerente del club de voleibol CAV Murcia Juan Cuenca, al tiempo que la titular de este juzgado decretó el secreto de sumario sobre una causa abierta por dos delitos de homicidio.

El abogado de Cuenca, José María Caballero, insistía ayer no que no le consta que su defendido haya implicado en los hechos al ex propietario del Club Voleibol de Murcia (CAV) 2005, Evedasto Lifante, un rumor que corrió con fuerza en la ciudad de Murcia en las últimas 48 horas. 

Al ser preguntado si su defendido se encontraba en la casa rural de Molina de Segura cuando se produjo presuntamente el crimen, Caballero destacó que la jueza no le preguntó ni Cuenca se ha pronunciado sobre este asunto particular.

En este sentido, ha emplazado a la declaración que preste su defendido, de forma 'más sosegada y tranquila', ante el titular del Juzgado número 7 de Murcia que lleva la instrucción del caso. Hasta entonces, cree que la postura 'más prudente' en estos momentos iniciales es 'no hablar'.