Publicado: 16.06.2014 00:00 |Actualizado: 16.06.2014 00:00

La productora de Pocoyó propone a la banca cambiar deuda por acciones o cobrar en 2023

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Zinkia Entertainment ha valorado la marca Pocoyó en aproximadamente 68 millones de euros, encontrándose libre de todo tipo de cargas, al tiempo que ha planteado a los bancos acreedores, con una deuda de más de seis millones de euros, la posibilidad de capitalizar sus créditos en diciembre de 2017, según recoge el plan de viabilidad y de pagos de la productora al que tuvo acceso Europa Press.

En concreto, la compañía propone a las entidades acreedoras, entre ellas BBVA, Bankia o Deustche Bank, una espera de diez años con tres años de carencia y siete pagos anuales del mismo importe, entre 2017 y 2023, o la opción de convertir sus créditos en acciones.

Los acreedores deberán elegir una de las dos opciones en el momento de la firma de la adhesión a la propuesta anticipada de convenio, que se abordará en la junta de accionistas que se celebrará el próximo 26 de junio y que contempla unas ventas estables de 10,30 millones de euros este año, con crecimiento del 2% anual y un margen sobre resultado bruto de explotación (Ebitda) del 18,9%.

Zinkia considera necesaria esta espera máxima de diez años para los acreedores ordinarios no afectados por el trato singular para afrontar el pago de la totalidad de su deuda, que ronda los 13 millones de euros, mediante la generación de recursos propios de su negocio, lo que no implica ningún tipo de quita.

Como alternativa a esta opción, la compañía ofrece a estos acreedores la conversión de deuda en acciones, tomándose como emisión la cotización media de la acción de la sociedad en octubre de 2017. En el caso de que las acciones de Zinkia no cotizaran, el tipo de emisión será determinado por la empresa de las siguientes que resulte elegida por un sorteo realizado ante notario: KPMG, Deloitte, PwC y Boston Consulting Group.

En ningún caso, el tipo de emisión podrá ser inferior al valor nominal de la acción de la compañía, que dejó de cotizar a finales de febrero, con un desplome de más de un 33% hasta ese momento y un último precio en 0,48 euros.

Antes de celebrarse la junta de accionitas, la asamblea general de obligacionistas se reunirá mañana para abordar la situación en la que se encuentra la compañía, así como para analizar información relativa al procedimiento concursal y aspectos relevantes para los obligacionistas. Además, también figura en el orden del día la adhesión a la propuesta anticipada de convenio elaborada por la firma.

Por otro lado, fuentes consultadas por Europa Press conocedoras de la situación de la empresa han desvelado que Jomaca 98, sociedad a través de la cual José María Castillejo, controla Zinkia, con un 64,7% del capital, facturó a la productora 1,12 millones por servicios de asesoramiento entre 2008 y 2012.

En concreto, Jomaca 98 emitió facturas a Zinkia por valor de 239.980 euros en 2008; de 187.195,27 euros en 2009; de 136.980 euros en 2010; de 403.160 euros en 2011 y de 158.961 euros en 2012.

A ellas se suma otra emitida por importe de 312.500 euros por servicios de consultoría de la sociedad Armialda, perteneciente a Jomaca 98, en 2013, que se cerró con unos 'números rojos' como sociedad individual de 1,02 millones de euros, frente a beneficios de 932.000 euros de un año antes.

Las mismas fuentes han destacado las relaciones "comerciales" mantenidas entre Jomalca 98 y Zinkia, ambas en concurso de acreedores, al tiempo que han destacado que las facturas, más de un centenar, "no presentan un criterio uniforme que permita identificar la base de cálculo de los importes factyrados, siendo todas ellas de difrentes importes y sin constar emitida sin seguir ningún patrón o criterio cronólogico".

La firma, que solicitó el concurso de acreedores a finales del pasado mes de febrero, ha confiado en una positiva solución de la propuesta, lo que implicaría la salida de la situación concursal actual y, previos los trámites, gestiones y aprobaciones oportunas, la vuelta a la cotización en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB).

Desde esa fecha las acciones están suspendidas pendientes de la situación de la compañía, inmersa en la 'guerra' entre sus dos máximos accionistas, su presidente, José María Castillejo, y el empresario mexicano Miguel Valladares.

Castillejo, socio fundador de la productora de Pocoyó, controla a través de la sociedad Jomaca 98 el 64,7% del capital social de la compañía.

Por su parte, Valladares, con una participación del 11,2%, es también titular de un crédito que adquirió a Bankia que tenía, entre otras garantías, el 33% de la participación de Castillejo en Zinkia, con lo que podría alcanzar más del 40% de la compañía.

El resto de las acciones de Castillejo, otro 33%, están pignoradas por la Fundación Santa María de los peñotes y por parte también de Valladares, con vencimiento en el mes de marzo de 2015.