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Sin profesores motivados no existirá la Escuela 2.0

El ordenador será de los alumnos, que deberán tener Internet en casa. Los PC personalizarán la enseñanza. El objetivo del Gobierno es implicar a las familias en la educación de sus hijos

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El teorema de Pitágoras, la Guerra Civil o la circulación sanguínea a través de gráficos y vídeos de YouTube. El plan Escuela 2.0 presentado por el Gobierno en el debate sobre el estado de la nación un portátil por alumno desde quinto de Primaria hasta el final de la Secundaria puede ser la revolución pedagógica más importante del siglo XXI. Pero las pocas experiencias piloto practicadas hasta ahora en España advierten de que sin el impulso de los profesores no existe novedad didáctica que valga. Convencer a los maestros es el verdadero reto.

Hace tres años comenzó en el pequeño pueblo de Ariño (Teruel) un proyecto escolar con una veintena de alumnos. Se les repartió un pequeño portátil, se implantaron las pizarras digitales y se instaló Internet en clase y en las casas de los alumnos. El resultado fue la pérdida de importancia del docente y del libro de texto en favor de la participación del alumno, según concluye el profesor José Antonio Blesa. 'El maestro se queda en un mero gestor del grupo', resume.

La experiencia destapó también el fracaso que puede ocasionar la falta de motivación de los profesores. 'Existe el miedo a perder la autoridad porque el alumno plantee asuntos que el profesor no sabe', añade.

En Catalunya, la experiencia fue ampliada con portátiles casi para cada alumno en 10 municipios desde 2004. El resultado del proyecto ha dado lugar a la enseñanza personalizada. Cada estudiante cuenta con un perfil en el que queda registrado su rendimiento, su evolución y sus intereses.

Cursos para 70.000 maestros

Los profesores catalanes han acelerado su formación a base de cursos. En total, se han reciclado 70.000 docentes. Los complejos del profesorado en una materia en la que los chavales van más avanzados ha sido un obstáculo. 'Es una de las resistencias ocultas que han aparecido', reconoce el director general de Innovació Educativa de la Generalitat, Joan Badía.

'El libro de texto ha limitado la imaginación del profesor. Te lo da todo hecho, no hace falta ni preparar la clase. El ordenador obliga al profesor a ponerse al día, a navegar en busca de páginas donde encontrar las grandes posibilidades que aporta la Red a la enseñanza', explica Blesa. En su opinión, el método digital en clase es un 'antes y un después' en la enseñanza que corre el peligro de desperdiciarse si el Gobierno no tiene en cuenta dos aspectos: 'Cada escuela necesita un ritmo diferente y el profesorado es fundamental', explica.

El Gobierno confía en el éxito del programa pero frena a los más optimistas con una advertencia que se traduce de las propias palabras del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero: 'Se repartirán a partir del curso que viene'. Es decir, a partir de septiembre comenzará la instalación del material y los cursos a los profesores que pueden alargarse durante todo el año académico 2009/2010.

Blesa cree que los creadores del plan Escuela 2.0 deben aprender del mal o nulo uso que se ha hecho antes de otros elementos técnicos. 'La televisión apenas ha entrado en las clases. Hay que repensar la manera de educar. Los métodos a veces son los mismos que a principios de siglo', define.

Las experiencias de Ariño y Catalunya han mejorado uno de los grandes defectos del rendimiento escolar: la implicación de las familias. Educación atribuye a ese déficit una parte de la culpa de que el 30% de los alumnos no acabe la Enseñanza Secundaria Obligatoria (ESO). 'Cuando los alumnos se lleven el portátil a casa y traigan con ellos la alfabetización digital a sus hogares, la implicación cambiará', explican en Educación.

Este elemento es el que motiva que los 420.000 ordenadores que se repartirán a lo largo del curso que viene a los alumnos de quinto de Primaria en la escuela pública y concertada sean de propiedad del alumno, no del centro. El coste del material y de la conexión a Internet ya ha despertado las dudas de algunas comunidades autónomas que deberán cofinanciar el plan al 50% con el Gobierno.

Uno de los Ejecutivos que apuesta por la participación de las familias en el pago es Catalunya. 'Lo gratis no se valora de la misma manera. Nosotros somos partidarios del copago con las familias', reflexiona Badía. Las 17 comunidades autónomas y el Gobierno deberán llegar a un acuerdo mañana en la conferencia sectorial que se celebrará en el Ministerio de Educación.