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Programa ayuda a padres de bebés prematuros a cuidarlos mejor

Reuters

Por Kerry Grens

Los padres que aprenden areconocer los signos de dolor en sus bebés prematuros, y aactuar en consecuencia, son más cuidadosos con sus hijos cuandoreciben el alta del hospital.

Aun así, los niveles de estrés de esas parejas se mantienenaltos mientras sus hijos están en el hospital, a pesar deaprender las técnicas para aliviar el dolor en los bebés.

"El dolor es una pequeña parte de lo que los padres ven enla unidad de terapia intensiva neonatal", lo que quizás limitael alcance de un programa educativo para reducir ese estrés,indicó Bernadette Melnyk, profesora de enfermería de la ArizonaState University y que no participó del estudio.

Los autores reunieron a 169 parejas con un bebé internadoen una de cuatro unidades de terapia intensiva de Londres, enGran Bretaña.

La mitad de las parejas recibió un folleto y dos sesionesde entrenamiento, a cargo de una enfermera, para aliviar eldolor del bebé. Al resto le entregaron sólo un folleto coninformación general sobre cómo cuidar a un bebé.

Durante el entrenamiento, los padres aprendieron cómo losbebés procesan el dolor, cómo reconocer los signos y lastécnicas para aliviarlos durante procedimientos invasivos.

Linda Franck, autora principal del estudio y profesora dela University of California en San Francisco, comentó que lospadres con bebés internados en una unidad de terapia intensivaneonatal (UTIN) suelen recibir muy poca información sobre elmanejo del dolor.

Con su equipo indagó qué nivel de estrés tenían los padresparticipantes, cuáles eran sus actitudes hacia la crianza ycuán adecuadamente se estaba tratando el dolor en sus bebés.

El grupo que había recibido el entrenamiento estaba mássatisfecho con la nueva información que los padres del otrogrupo y hasta querían participar más en el cuidado de susbebés.

Aun así, ningún grupo expresó una mayor satisfacción con laforma en la que se trataba el dolor de sus bebés. Y en ambascohortes los padres mostraban altos niveles de estrés durantela internación de los bebés.

"Las fuentes de estrés de los padres son un problema muycomplejo", dijo Franck. Y este programa de entrenamiento nologró resolverlo. Aun así, el programa estuvo asociado con unamejor actitud de los padres cuando los bebés abandonaban elhospital.

"En el hogar, las parejas entrenadas se sentían másconfiadas y competentes para comprender los signos de estrésdel bebé y en el uso de las técnicas de alivio del dolor",agregó.

Franck señaló la importancia de esa actitud de los padresen el hogar, donde no cuentan con el respaldo del personalmédico. "Es un momento de gran vulnerabilidad para ellos",precisó.

Aunque el programa de entrenamiento proporcionó beneficioslimitados, Franck adelantó que mejorará el enfoque. Su equipoestá elaborando videos para que los padres aprendan técnicas dealivio del dolor.

Melnyk, vicepresidenta asociada de Health Promotion ydecana de la Escuela de Enfermería de la Ohio State University,consideró que este nuevo programa es promisorio, aunqueconsideró que la educación debería incluir otros aspectos delcuidado de niños vulnerables, desde la colocación de pañales yla alimentación de los prematuros hasta cómo sobrellevar ladepresión.

"Cuanto más podamos mejorar la participación de los padresen los cuidados de los bebés en la UTIN, mejor. No obstante,los cuidados de un bebé van más allá del alivio del dolor",concluyó Melnyk.

FUENTE: Pediatrics, online 22 de agosto del 2011

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