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Las prótesis con control mental, un avance no tan lejano

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Si suena extraño que un hombre sin piernas pueda convertirse en uno de los corredores más rápidos del mundo, ¿qué hay de que baste con pensar las palabras para que éstas sean tecleadas en el ordenador o con mantenerse en forma a una edad avanzada?

Esas ideas inspiran el trabajo en Ossur, el grupo islandés responsable de las prótesis que catapultaron a los titulares al atleta amputado Oscar Pistorius y su intento de competir en los Juegos Olímpicos de Pekín.

Además de producir miembros artificiales cuidadosamente diseñados que cambian las vidas de los minusválidos, el mayor fabricante de prótesis del mundo tiene la vista puesta en el día en el que la robótica y la neurología puedan mejorar la vida de muchos más.

"Lo que debemos hacer es comparar con el cuerpo real", comentó a Reuters el consejero delegado de Ossur, Jon Sigurdsson. "Y entonces vemos que hay un largo camino por recorrer. Intentar imitar a Dios es una experiencia muy humilde", añadió.

Hilmar Janusson, responsable de tecnología de la empresa, piensa en un día en el que las prótesis puedan controlarse a través de los nervios del paciente, y no con sistemas como el teclado de un ordenador.

Para ello necesitamos aprender más sobre las señales que circulan por nuestro sistema nervioso.

"Tan pronto como empecemos a comprender, y básicamente decodificarlo, entonces las cosas pasarán muy, muy deprisa", aseguró.

PRIMEROS PASOS

Es un objetivo en el que ya está trabajando el mundo académico. En mayo, la Escuela de Medicina de la Universidad de Pittsburgh describió cómo un mono al que se le implantaron microelectrodos podía utilizar el cerebro para dirigir un brazo robótico para sacar un malvavisco de una brocheta y metérselo en la boca.

Y según Yoky Matsuoka, una especialista en robótica y neurología de la Universidad de Washington que trabaja en el control de brazos y manos con señales nerviosas, los grandes avances podrían no estar muy lejos.

"Creo que ya estamos presenciando el principio del gran paso", dijo sobre la perspectiva de decodificar el sistema nervioso. "Por supuesto, una decodificación completa y un control perfectamente natural podrían no producirse en nuestra vida".

Matsuoka espera que los científicos lleguen a un punto en el que una persona pueda manipular un objeto con el pensamiento.

"Girar un bolígrafo o arrugar un papel a velocidad humana podría ser un poco más difícil. Tener suficiente sensibilidad para sustituir la mano de un cirujano podría llevar aún más", explicó en una entrevista por correo electrónico.