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Protesta de minifaldas contra el clero

No vistan de forma provocativa, dice la Iglesia mexicana

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El Episcopado mexicano ha publicado un largo artículo sobre las agresiones sexuales contra las mujeres. Según los jerarcas de la Iglesia, la mejor manera de inhibir esas prácticas aberrantes se reduce a que las mujeres no se comporten “de manera provocativa”. Que no usen minifaldas u ombligueras, pantalones ajustados, escotes pronunciados, que no se maquillen de manera “exagerada”. En fin, según el texto, la mayor parte de esas medidas le corresponde a la mujer. Debe evitar ser objeto de provocación.

Esta visión de la Iglesia ha propiciado la reacción en contra de amplios sectores de la sociedad, en especial de las propias mujeres.

Un grupo de ellas se concentró el domingo en el atrio de la Catedral Metropolitana y, a pesar de la existencia de un grupo de militares disfrazados de Policía Federal Preventiva, que vigilan la seguridad del recinto, realizó un acto de protesta contra esa visión misógina y sexista.
Cuando una de las mujeres, vestida con un pantalón corto, intentó entrar en el templo y le fue prohibido el paso comenzó la protesta, por lo que fueron expulsadas del recinto minutos después. En sus pancartas aparecían mensajes como “Vestida y desnuda sigo siendo la misma”, “Personas libres, estados laicos”, o “No es culpa de la mini, sino del machismo”.

Denunciaban la visión que busca responsabilizar a las mujeres de las agresiones que se cometen en su contra.

Todo esto sucede en el momento en que se está a punto de conocer el fallo de la Suprema Corte de Justicia con respecto a la suspensión de un embarazo no deseado hasta las ocho semanas de gestación. Ya en el primer dictamen, el ponente de la sentencia se pronunció por considerar que la ley que garantiza el derecho es anticonstitucional.

Tras estas polémicas aparecen varios peligros. En primer lugar, el nivel de polarización que se está formando sobre un tema donde existe una mayoría claramente reconocida en contra de las actuaciones más reaccionarias.

En segundo lugar, porque en México, ya desde hace algún tiempo, cada vez que la Iglesia quiere imponer medidas que limitan la libertad ciudadana, la reacción de la población evidencia que el peso de la jerarquía eclesiástica se ha venido reduciendo de manera sustancial. Claramente esto se ha demostrado en sus críticas de cine, donde constantemente se ha pronunciado en contra de una serie de películas, lo cual les otorga una publicidad gratuita y las ha convertido en éxitos inusuales, tal y como sucedió con la cinta El crimen de padre Amaro.

La situación de crispación que se vive en el país, como producto del crecimiento desmedido de los secuestros, asesinatos y tráfico de droga, que ha puesto en claro que de nada ha servido la virtual militarización del país impulsada por el Gobierno puede incrementarse ahora con polémicas como las protagonizadas por la Iglesia.

Por lo pronto, ayer, ese grupo de mujeres dejaron en claro que ese tipo de planteamientos no van a pasar desapercibidos. Que ha pasado el tiempo en que esas instituciones hacían acusaciones irresponsables y no sucedía nada.

En este terreno, los avances de la sociedad civil mexicana son innegables por lo que parece que en el futuro habrá nuevos enfrentamientos con la Iglesia.

 

Varios hombres armados asesinaron a al menos 13 personas, entre ellos dos menores de edad, frente a una sala de fiestas en el pueblo mexicano de Creel, en el estado norteño de Chihuahua.

Entre las víctimas, hay un niño de un año y seis estudiantes, uno de ellos de 17 años.

Los asesinatos se cometieron a las cinco de la tarde del sábado, cuando los agresores llegaron en tres vehículos y abrieron fuego contra las víctimas en esa localidad turística que alberga una de las estaciones del tren que cruza las Barrancas del Cobre, famoso por ser uno de los más altos del mundo.

Según el diario El Universal, Chihuahua es el Estado más afectado por la violencia del narcotráfico, con un total de 1.026 asesinatos en lo que va de año. Esa cifra representa casi el doble de los 516 de Sinaloa, el segundo en la lista, y cerca del 40% del total.