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Protestas a las puertas del principal tribunal de Atenas

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Grupos de manifestantes lanzaron huevos contra la policía a las puertas de un tribunal de Atenas el lunes y durante el día hay convocadas nuevas manifestaciones, en la segunda semana de protestas antigubernamentales en Grecia desde que la policía mató a tiros a un adolescente.

Unos 50 manifestantes se enfrentaron a la policía a la entrada del principal tribunal de la capital, donde se iba a celebrar una audiencia para juzgar a las decenas de arrestados durante los peores disturbios en décadas en el país, motivadas tras la muerte del joven de 15 años Alexandros Grigoropoulos el 6 de diciembre.

La escala e intensidad de las protestas ha caído drásticamente y Atenas permanecía el lunes tranquila. Sin embargo, estudiantes, sindicatos y grupos de izquierda han convocado manifestaciones esta semana contra el Gobierno conservador, que tiene una mayoría de un escaño.

Las manifestaciones de la semana pasada alimentaron el creciente descontento por los escándalos políticos, el elevado desempleo entre los jóvenes y los salarios bajos, además de por el impacto de la recesión mundial en la economía griega.

"Esperaba que esto continuara por segunda semana", dijo Kiki Toudoulidou, de 37 años, profesora. "Si el Gobierno estuviera manejando la situación correctamente, no hubiéramos llegado a este punto", añadió.

Para el lunes estaban convocadas otras protestas a las puertas del Parlamento y ante sedes de la policía, mientras que un grupo anarquista ha convocado una marcha hasta el Parlamento por la tarde. Estudiantes y sindicatos también preveían manifestaciones el miércoles y el jueves contra las reformas de la educación y las pensiones, las privatizaciones y la subida de los impuestos.

El partido Nueva Democracia del primer ministro Costas Karamanlis ha denunciado que las revueltas están protagonizadas por un pequeño grupo de anarquistas, pero en su punto álgido la semana pasada miles de jóvenes participaron en las protestas en diez ciudades, dañando coches, bancos y empresas.

Un sondeo de opinión publicado el domingo señaló que el 68 por ciento de los encuestados desaprobaba al Gobierno, mientras que el 60 por ciento consideró que los disturbios eran una revuelta social en lugar de un brote de manifestantes violentos aislados.

La Confederación Nacional del Comercio estima que 565 establecimientos resultaron dañados en Atenas, causando más de 200 millones de euros en pérdidas y arruinando el período de compras navideño.

"No hay negocio. La gente está decepcionada y enfadada", dijo Dimitra, de 61 años, dueña de una tienda que no quiso dar su apellido. "Las protestas continuarán. Sólo es necesaria una excusa", añadió.

El policía acusado del asesinato de Grigoropoulos ha sido encarcelado junto con un colega, a la espera del juicio, mientras que se han detenido también a más de 400 manifestantes durante la revuelta, pero la mayoría fueron después puestos en libertad sin cargos.