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El PSOE andaluz achaca el debate interno a la "fortaleza" de Griñán

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El PSOE de Andalucía, la federación que aportará más delegados (234) al congreso federal, no ha querido "ni confirmar ni desmentir" su apoyo a Carmen Chacón y ha atribuido el debate interno para elegir los delegados a la "fortaleza" del liderazgo de José Antonio Griñán en el partido.

Los socialistas andaluces han designado este fin de semana a todos sus delegados en los ocho congresos provinciales, en tres de los cuales (Cádiz, Almería y Málaga) se han presentado dos listas, mientras en los otros cinco (Sevilla, Jaén, Granada, Huelva y Córdoba) se llegó a una lista de consenso.

Durante un inciso en la Ejecutiva Regional, la secretaria de Organización, Susana Díaz, no ha dado datos sobre los delegados andaluces que apoyarán a Alfredo Pérez Rubalcaba o a Carme Chacón y ha optado por mantener la posición de la dirección en lo que Griñán denomina como "neutralidad activa".

"El secretario general escuchará a los delegados y los secretarios provinciales y se posicionará cuando llegue el momento. Ni niego ni confirmo que la dirección vaya a apoyar a Carmen Chacón", ha sostenido la número dos del PSOE-A.

Lo que sí ha hecho es insistir en la "fortaleza del liderazgo" de Griñán, con lo que ha negado que el secretario general haya salido debilitado tras los congresos provinciales.

"Cuando un líder es fuerte, facilita la democracia interna y la participación. Tras el debate queda claro que el partido está con Griñán", ha sostenido la dirigente socialista, que ha restado importancia al tenso debate interno y los enfrentamientos registrados en agrupaciones como Sevilla o Málaga, que -en opinión- están "unidas y fortalecidas".

En el caso de Sevilla, donde Díaz ha mantenido una abierta discrepancia con el secretario general, José Antonio Viera, que apoya a Rubalcaba, la secretaria de Organización ha expresado su "satisfacción" por el acuerdo y ha recordado que el liderazgo de Viera "no estaba en cuestión".

Aunque admite que el debate ha sido "apasionado" y las negociaciones han sido "complicadas", ha negado que se hayan producido divisiones, convulsiones o injerencias internas y ha insistido en que ahora, ante el 38 congreso federal, la decisión la tienen los delegados.