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'Ellos' publican el luminoso "Cardiopatía severa" arropados por una orquesta

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El grupo Ellos, formado por el tándem Guille Mostaza y Santi Capote, publica el álbum más luminoso y romántico de su carrera, "Cardiopatía severa", con el que se aleja del oscuro desencanto de su anterior trabajo arropado por la Orquesta Sinfónica de Bulgaria.

"El disco anterior, 'Qué fue de Ellos', estaba cargado de negatividad, yo salía de una relación espantosa y ahora quería irme al otro extremo", explica a Efe Guille Mostaza, vocalista y letrista de esta banda de pop que insufló nuevos aires en la escena indie española con "Lo tuyo no tiene nombre", en 2001.

Con su cuarto álbum de estudio, "Cardiopatía severa", Ellos revalidan el título de maestros de los estribillos pegadizos, los ritmos ligeros y la ironía inherente en sus canciones, esta vez, eso sí, algo más ñoños, más románticos y menos desafiantes.

"No cantamos a un estricto amor de pareja, a un 'te quiero' tipo 'viva Ikea'. El amor es más universal y cantamos a la familia, los amigos, las parejas...", afirma Mostaza, quien debe estar pasando un buen momento en lo sentimental porque confiesa que no sabe escribir "de nada" que no le haya "ocurrido realmente".

Para transmitir semejante mensaje con fuerza, Ellos optaron porque les acompañara la Orquesta Sinfónica de Bulgaria, formada por 48 músicos, alejándose así del sonido orquestal que robaban de un sintetizador.

"Para mi una orquesta siempre fue una tecla en un teclado. De repente oír a toda una orquesta tocar tu música es como un sueño hecho realidad", explica el cantante de Ellos.

Un sueño presente en nueve de los doce temas de este "Cardiopatía severa", como "Cerca", "Hasta el final" o "Justicia Cómica", un disco de ejecución rápida pero larga gestación, como un hijo.

"Es un disco grabado a la antigua, con plazo corto y fijo. Queríamos sonar setenteros y buscar un sonido auténtico. Por ello tocábamos y cantábamos en directo tres veces, y nos quedábamos con el mejor corte", dice Mostaza, que contrapone esta experiencia con la elaboración de "Qué fue de Ellos".

Mientras que el anterior trabajo fue grabado durante año y medio en un estudio de Madrid "rodeados de colegas que venían a todas horas y metían baza", resume el cantante, para "Cardiopatía severa" Ellos buscaron el aislamiento y se fueron a Bulgaria, Londres, Los Peligros (Granada), La Alpujarra, Segovia y Madrid, para grabar y mezclar en tiempo récord.

Por ejemplo, en nueve días grabaron en Granada el grueso del álbum -que cuenta con colaboraciones como la de Jota, cantante de Los Planetas-, y en tres horas tenían los arreglos hechos por la Orquesta Sinfónica de Bulgaria.

Sin embargo, la complejidad de la propuesta, que se ha convertido en el disco más ambicioso de su carrera porque en él han participado más de sesenta personas, convirtió también "Cardiopatía severa" en un accidentado 'tour' hacia la publicación.

"Con este álbum hemos aprendido a golpe de ostión, porque el presupuesto inicial se vio triplicado por las incidencias, como que el estudio de Madrid no estuviera terminado", asegura Mostaza.

Así nació "Cardiopatía severa", cuyo título tiene un triple significado: hace referencia al amor inherente en sus canciones, a los problemas de producción que les llevaron a días "de auténtica taquicardia" y a un pequeño secretillo de Guille Mostaza:

"De pequeño me descubrieron algo raro en el corazón y me colocaron ventosas por el cuerpo y una grabadora, un 'holter' cardíaco', que empezó a pitar en medio de un examen. Fue humillante -recuerda entre risas-. Así que con este título también juego con este recuerdo infantil".