Publicado: 25.09.2014 12:15 |Actualizado: 25.09.2014 12:15

'Público' inaugura un nuevo sistema de gestión y moderación de comentarios: Disqus

Publicidad
Media: 2
Votos: 5
Comentarios:

Con el fin de seguir mejorando la calidad de nuestro diario y de los servicios que proporcionamos a los lectores, en próximos días Público incorporará la plataforma Disqus para gestionar y moderar los comentarios en todas las nuevas informaciones.

Disqus permite que cualquier lector pueda comentar en las noticias o artículos de opinión sin tener que dar de alta una cuenta en Público. Se trata de "la comunidad de las comunidades"; una de las mayores plataformas en Internet para comentarios, con más de 20 millones publicados cada mes, presente en más de 3 millones de sitios web y en continuo crecimiento.

Al nuevo sistema de comentarios se podrá acceder desde cualquier red social Los lectores que quieran comentar en las nuevas informaciones de Público desde el próximo 1 de octubre sólo tendrán que acceder con su perfil de cualquiera de las principales redes sociales, como Twitter, Facebook o Google+. También podrán dar de alta una cuenta en Disqus o utilizar la que ya tengan activa en esta comunidad. Es fácil, rápido y completamente multiplataforma, ya que funciona desde cualquier ordenador o dispositivo móvil, como smartphones o tabletas.

Con Disqus se pondrán establecer conversaciones entre los lectores La ventaja de Disqus es que permite responder directamente al comentario de otro lector de forma anidada, para establecer una verdadera conversación dentro de la información. Además, permite una gestión más avanzada de los perfiles, que se podrán personalizar con avatares propios, y ofrece la posibilidad de seguir a otros comentaristas, de valorar positiva o negativamente los comentarios y de compartirlos en las redes sociales.

Esta plataforma es un sistema agregado, de modo que cualquier lector de Público podrá también comentar en otros medios online que utilicen esta herramienta con su perfil de Disqus o de cualquier otra de las redes sociales más populares. Asimismo, al utilizar un perfil público se consigue reducir el número de comentarios que no respetan las normas de moderación.

A partir del 1 de octubre, todos los comentaristas deberán volver a registrarse

El nuevo procedimiento aparecerá activo en todas las informaciones publicadas a partir del 1 de octubre y las informaciones anteriores quedarán ya cerradas a comentarios. Igualmente, todos los perfiles creados anteriormente en nuestra plataforma serán también dados de baja. Por tanto, todos los que deseen comentar en Público deberán darse de alta nuevamente, siguiendo las sencillas instrucciones de Disqus.

Con este avance en el control y moderación de los comentarios, pretendemos no sólo mejorar y agilizar la participación de los lectores en los debates que permite el nuevo entorno comunicativo de Internet, sino también perfeccionar los mecanismos de eliminación de los contenidos ofensivos y de desactivación de los llamados trolls, en beneficio de todos los que forman la comunidad de lectores de nuestro diario. Hace ya cinco meses, con motivo de determinadas quejas sobre la supuesta "censura" que se ejercía por parte del equipo de moderación, el director de Público respondió a un lector con unas reflexiones [en el comentario #34 de este link] que es conveniente repetir aquí, al menos en parte:

El espacio de discusión de Público, abierto a los lectores a través de los comentarios, no es un muro callejero donde escribir insultos y descalificaciones dirigidos a los articulistas y/o los demás lectores. Se trata de un foro con reglas bien claras que está regulado y moderado con importante esfuerzo y dedicación por parte de la plantilla, y cuya gestión es de plena discrecionalidad de nuestro diario, puesto que prestamos el espacio, los medios y el trabajo para facilitarlo a los lectores, dentro de nuestra publicación. Por tanto, nos reservamos el derecho de eliminar comentarios que consideremos ofensivos o desaforados, así como de admitir usuarios en esta ágora de discusión.

Las leyes europeas obligan a eliminar los comentarios ofensivos y bloquear a sus autores Ante la abundancia de comentarios francamente intolerables es preciso subrayar que la libertad de expresión no permite injuriar, calumniar, insultar, vilipendiar o difundir palabras soeces sin sentido. Más aún, las leyes europeas nos hacen responsables de los contenidos que aparecen en los comentarios en el caso de procedimientos judiciales, de forma que estamos obligados por ley a impedir ese tipo de entradas y frenar la participación de los que las hacen.

Tan insufrible ha sido ese acoso a algunos articulistas por parte de algunos malintencionados, que uno de nuestros colaboradores ha pedido la eliminación de todos los comentarios en su blog, y ha argumentado impecablemente la explicación de esa necesidad.

Es injustificable que los que escriben soflamas insultantes, amparándose en el anonimato, se crean con derecho a descalificar a personalidades con larguísima trayectoria académica y respetadas en el mundo entero. Por tanto, es una falacia que se les impida ejercer su derecho a la libre expresión. Tienen innumerables lugares en la red donde explayarse y desfogarse, sin que puedan exigir que sea precisamente Público el que albergue esos textos.

La libertad de expresión es sagrada, pero los anónimos vejatorios, insultantes o amenazadores han sido siempre el reflejo de la peor bajeza humana.

Las opiniones discrepantes siempre serán bienvenidas en 'Público' Estos argumentos respondían a protestas específicas por el bloqueo de ciertos comentaristas que incumplían las normas del foro de discusión de Público. Sin embargo, hay que subrayar que la inmensa mayoría de los lectores de nuestro diario participan de los comentarios aportando ideas y enriqueciendo el debate abierto en torno a informaciones y opiniones, algo que nos anima a mantener nuestro esfuerzo por facilitar ese intercambio. Cosa que incluye impedir que unos pocos enturbien ese clima positivo general de diálogo colectivo.

La discusión argumentada y educada siempre será impulsada por nuestro diario, y las opiniones discrepantes son bienvenidas dentro de ese espíritu parlamentario y civilizado. Muchas gracias a todos por vuestras aportaciones.