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Puigcercós frena el sí de Esquerra a la financiación

Los frentes negociadores proliferan y Salgado lima diferencias subiendo un poco la cifra catalana 

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Lejos de actuar con desdén hacia ERC, el Gobierno se volcó ayer, a petición del president José Montilla, en que los independentistas den hoy el sí a la financiación autonómica evitando otro final traumático del tripartito. Pero a la hora de cerrar esta edición no se llegaba a los 3.800 millones adicionales para Catalunya en 2012 que exige ERC. Poner la cifra (mágica o maldita) fue apuesta personal de Joan Puigcercós, presidente del partido y candidato electoral. Él era el más firme en proponer este mediodía a la Ejecutiva de ERC el no si la oferta no sube.

Según diversas fuentes los 3.500 millones para 2012 del jueves (3.100 del modelo y 400 extra de Mossos y prisiones) eran ayer 3.600. El secretario general Joan Ridao habló de 'estrecho margen' de separación. La música gustaba a los afines al vicepresidente catalán Josep-Lluís Carod-Rovira pero también a muchos consellers y altos cargos orgánicos en el partido afines a Puigcercós. Unos y otros seguirán, pese a todo, su dictado.

La firmeza del presionado líder de ERC la secundaban la mayoría de cuadros territoriales y las juventudes. Si no se llega a 3.800, temen un revolcón de las bases como el del Estatut. Los críticos intentarán una consulta interna vinculante se avale lo que se avale.

A lo largo del día Puigcercós y Ridao pero también los socialistas Montilla, Antoni Castells y Miquel Iceta cruzaron llamadas con José Luis Rodríguez Zapatero, Manuel Chaves y Elena Salgado que mantenía la idea de enviar hoy la propuesta a las autonomías y convocarlas el miércoles. Desde el Govern había quien se preguntaba si el esfuerzo no sería 'baldío', dando por hecho el no de ERC. El PSC, sin tirar la toalla de la unidad del tripartito, bendecía el pacto e incluso hizo circular argumentarios con sus virtudes.

Ridao desveló la interlocución directa con Zapatero, cosa que no cayó nada bien en La Moncloa, que mantenía la apariencia de una negociación no limitada a Catalunya y, aún menos, a ERC pese a que sus tres escaños en el Congreso pueden ser clave para sacar adelante la ley de financiación autonómica y los Presupuestos. Zapatero y sus vicepresidentes también levantaron el teléfono para hablar con otros presidentes autonómicos.