Público
Público

Así quieren parar España las centrales sindicales

Bloquear los mercados mayoristas de alimentación, cerrar el centro de las ciudades y dificultar los transportes son los objetivos primordiales. UGT y CCOO dan por seguro el éxito en la industria

Publicidad
Media: 0
Votos: 0
Comentarios:

En junio de 2002, los tres principales diarios de difusión nacional (El País, El Mundo y ABC) ofrecieron a sus lectores visiones muy distintas sobre el éxito del paro: 'La huelga fue general en la industria, la construcción y los transportes'. 'Los sindicatos logran un apoyo muy inferior a otras huelgas generales [...] con mayor seguimiento en la industria, pero escaso en los servicios, el comercio y la vida ciudadana'. 'Fracasa la huelga general'.

La disparidad de criterios no impidió que las portadas tuvieran varios denominadores comunes, que sirvieron de termómetro para la valoración sobre el éxito de la convocatoria: el consumo de energía, el seguimiento en la industria y la movilización en las grandes ciudades.

Algo más de ocho años después, los sindicatos tienen claro que estos mismos criterios volverán a ser la referencia en esta huelga y se afanan hasta el último minuto por amarrar los que serán los puntos calientes del conflicto.

Y es que el seguimiento del paro se mide por indicadores tan visibles como la incomodidad ciudadana o la participación en las marchas de las grandes ciudades, pero también por la caída del consumo eléctrico, un fenómeno invisible para el gran público que determina el grado de paralización de la industria.

Francisco Carbonero, secretario general de CCOO Andalucía, cansado de oír que la huelga general podría fracasar, asegura contundente: '¿Dudáis de que vamos a cerrar todos los centros de las ciudades?' Esa es una de las estrategias diseñadas para parar el país el próximo miércoles. Pero la presión comenzará de madrugada en los mercas (los mercados de mayoristas de alimentación) de las grandes ciudades, para impedir así que el comercio minorista y la hostelería se abastezcan ese día. Tanto Carbonero como su homólogo de UGT, Manuel Pastrana, comenzarán su jornada de huelga haciendo acto de presencia esa madrugada en Mercasevilla.

Los aeropuertos también se consideran objeto de especial atención

Los piquetes de Mercamadrid también darán el pistoletazo de salida a la huelga en la capital de España, pero en este caso el objetivo prioritario de los sindicatos será el funcionamiento del transporte público, el eslabón imprescindible para lograr el colapso del centro de la ciudad. El foco de atención recae sobre el metro, medio de transporte diario para 2,5 millones de madrileños y al que se ha impuesto unos servicios mínimos que los sindicatos consideran 'abusivos', lo que adelanta una jornada conflictiva. En Barcelona los mínimos están pactados pero el objetivo es el mismo. 'Si paramos el metro, paramos la ciudad', explica el secretario del comité de empresa de CCOO, Baptista Silanés, que recuerda que en otras huelgas se logró bloquear el servicio. Para ello se ha preparado grupos de piquetes que se empeñarán al máximo. Eso sí, el sindicato quiere respetar los servicios mínimos. 'Han sido pactados en frío. Por lo tanto, tienen que seguirse'.

Con todo, si el ciudadano consigue llegar al centro de la ciudad, la piedra de toque de los sindicatos es cerrar el comercio y la hostelería, lo que sólo se logró en la histórica huelga general de 1988. En Madrid, la Puerta del Sol y sus aledaños, como la calle Preciados, donde los comerciantes de la zona calculan que pasan 100.000 personas cada día, conforman el escaparate más representativo de la huelga madrileña pero, también, un bastión casi inexpugnable.

En Barcelona, la huelga se juega en un escenario muy similar, y los piquetes informativos llegarán a los centros comerciales entre las 9 y las 10 de la mañana para coincidir con el horario de apertura. La calle de Sants, Portal de l'Àngel y Plaza Catalunya son zonas estratégicas.

Los sindicatos catalanes se han marcado también como objetivo paralizar el aeropuerto de El Prat. El trabajo de los piquetes arrancará casi al tiempo que se pone en marcha el puente aéreo, un servicio crucial para la marcha de los negocios entre Barcelona y Madrid. Otro aspecto básico será el transporte al aeropuerto. Los servicios mínimos garantizan un tren cada hora durante todo el día, lo que representa el 50% del servicio habitual. Los ciudadanos que confíen en el transporte público deberán salir con mucha más antelación.

El consumo de energía, uno de los termómetros del éxito del paro

En los transportes terrestres de alcance nacional, como el ferrocarril, si sólo se cumplieran los mínimos pactados por el Gobierno, la huelga sería un éxito rotundo. En 2002, Renfe aseguró que sólo un 31% de su plantilla había participado en la huelga, una cifra que el Ministerio del Interior acabó rebajando al 20%. Junto con el transporte aéreo, que para el Gobierno del PP de entonces participó en un 24% en la huelga, estas fueron las tasas más altas de incidencia, ya que los transportes marítimo y terrestre no se alteraron prácticamente según las cifras oficiales.

En esta ocasión, es difícil prever la incidencia en estos sectores. Sólo el personal de handling, los que se encargan de traer y llevar las maletas, y el de limpieza están claramente predispuestos a secundar la huelga.

El sector industrial es tradicionalmente el más receptivo a las convocatorias de huelga y en esta ocasión los sindicatos dan por hecho que también parará. Ese será el caso del sector aeronáutico de Sevilla, del naval de Cádiz o de los grandes polos químicos de Huelva y Algeciras, cuyo puerto tampoco operará ese día excepto en las conexiones con Ceuta y Tánger.

La misma situación se repite en las grandes siderúrgicas asturianas (tres de los cuatro mayores consumidores de energía de España están en Avilés) o en el cinturón industrial de Bilbao.

Parar el metro, con o sin piquetes, será clave en Madrid y Barcelona

Que estas industrias paren, al menos parcialmente porque muchas de las máquinas no puede apagarse, marca la caída de la demanda de energía, el indicador que de forma más fiable y objetiva mide el seguimiento de la huelga. En 2002, el consumo eléctrico cayó ese día un 20% y se quedó a la altura de un día de fin de semana, lo que puso en evidencia la alta aceptación del paro entre los grandes centros de trabajo.

Pero la industria tiene además otras ramificaciones clave, como las cadenas del montaje del automóvil, que aparentemente harán un seguimiento masivo de la huelga, con su consabido efecto de arrastre. Ford Almufasses, en Valencia, Citröen, en Vigo, y General Motors, en Figueruelas (Zaragoza), suman más de 20.000 empleos directos y, si paran, como parece probable, contagiarán a miles de puestos de trabajo indirectos. También tiene un claro efecto dominó el paro en un polígono industrial. Un ejemplo es la Zona Franca, uno de los mayores polígonos de Catalunya. Con 300 empresas, a la zona acceden cada día cerca de 50.000 trabajadores, a lo que hay que sumar centenares de camiones, transportistas y autónomos.

Otro factor a tener muy en cuenta es el del funcionamiento de la educación, ya que un hijo sin colegio puede obligar a un padre o madre a quedarse en casa. 'Todos los sectores debemos aportar lo que podamos en nuestro objetivo de paralizar el país', reconoce el secretario de la Federación de Trabajadores de la Enseñanza de UGT, Carlos López. En el sector están convocados al paro 680.381 profesores de centros públicos no universitarios, y 184.700 de centros concertados y no concertados, 91.877 docentes de la universidad pública y 12.108 de la privada. En total, el paro podría afectar a más de 7,5 millones de estudiantes en las enseñanzas previas a la universidad.

Los sindicatos esperan un gran seguimiento en Andalucía, Catalunya, Madrid, País Valencià y Galicia, donde se encuentra escolarizado el 65% de los alumnos que cursan enseñanzas obligatorias en España. También prevén una mayor respuesta del profesorado de Secundaria que de Primaria y que las universidades queden prácticamente desiertas. Se da por hecho un seguimiento casi total del personal de servicios de los centros de enseñanza.

Conseguir cerrar el comercio es otra meta, pero sólo se logró en 1988

En Madrid, País Valencià y Galicia, gobernadas por el PP, las fuentes sindicales consultadas creen que el paro será especialmente notable, ya que los trabajadores de la enseñanza se encuentran muy movilizados frente a los recortes de la inversión en educación.

En el caso de los medios de comunicación, el objetivo primordial es evitar que haya periódicos en los quioscos el día 29. La convocatoria de huelga entre los trabajadores de los diarios está fijada para el día 28, y las centrales confían en impedir la salida de los diarios gracias al seguimiento de la huelga en las plantas de impresión y en la distribución.

Los sindicatos pretenden evitar a toda costa que se repita lo ocurrido en la huelga de 2002, cuando el entonces portavoz del Gobierno, Pío Cabanillas, compareció ante los medios con los diarios bajo el brazo para anunciar: 'No ha habido huelga'.

En cuanto a las televisiones, Gobierno y sindicatos proseguirán mañana lunes la negociación iniciada el pasado viernes para el establecimiento de un marco general de servicios mínimos para los informativos de las cadenas privadas. Existen diferentes opiniones sobre si la labor informativa de estos operadores de titularidad pública deben considerarse servicio esencial por la nueva Ley General Audiovisual. En el caso de RTVE, la falta de acuerdo entre los sindicatos y la dirección ha llevado a imponer unos servicios mínimos del 15% en la plantilla de Madrid, que no será de aplicación en los centros territoriales, donde tendrán que trabajar la mayoría de los empleados porque trabajan para los informativos.

Los cortes de carreteras o las barricadas no cuentan con el apoyo de las grandes centrales sindicales y, pese a ser minoritarios, pueden terminan siendo uno de los principales puntos de atención de la jornada. El conflicto abierto con la minería en León y Asturias puede degenerar en episodios conflictivos.

Este fin de semana, la autopista A-66 ya estuvo cortada y los mineros han avisado de que llevarán a cabo más medidas de 'presión' en los próximos días.

* GLÒRIA AYUSO / ANTONIO GONZÁLEZ / JAVIER SALAS / FERNANDO VICENTE