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Quiñónez tercero más rápido del mundo, Casado nuevo rey del 1.500

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Jackson Quiñónez reforzó sus esperanzas de meterse en la final de 60 metros vallas de los Mundiales de Valencia con una marca de 7.52 en los campeonatos de España que le dio título, récord nacional y tercera mejor marca mundial del año, en una jornada que registró un relevo en 800 y 1.500 metros en beneficio de Luis Alberto Marco y Arturo Casado.

Quiñónez, que tenía el récord anterior en 7.56 desde el 26 de febrero de 2006 (San Sebastián), aprovechó, una vez más, la feroz competencia de Felipe Vivancos, siempre más rápido que él en la salida (149 milésimas frente a 182), para rebajar en cuatro centésimas su récord de España y presentar su candidatura a la final del Mundial, dentro de dos semanas en esta misma pista.

Sólo el cubano Dayron Robles (7.33) y el ruso Evgeny Borisov (7.44) han sido más rápidos que Jackson Quiñónez este año. El récord de España, que no se movió en 21 de las manos de Javier Moracho con 7.60, ha caído cuatro veces en los tres últimos.

El madrileño Arturo Casado se proclamó por vez primera campeón de España de 1.500 metros en pista cubierta batiendo a Higuero, que aspiraba a ganar su sexto título pero llegó mal colocado al esprint en una carrera lenta que terminó para el ganador en 3:51.27.

Campeón de España al aire libre en 2005, Casado no había vuelto a disfrutar de las mieles del triunfo en campeonatos de España, siempre eclipsado por el superior remate de Higuero, pero hoy su corpulencia, habitualmente un lastre en pista cubierta, le sirvió para ganar una posición ventajosa en la última vuelta, en la que aguantó el ataque de los burgaleses Higuero y Diego Ruiz.

La carrera femenina de 1.500 fue dominada sin contratiempos por la favorita, la madrileña Esther Desviat, que dejó hacer a Pilar Alonso e Isabel Macías durante 800 metros (2:32.72). Ahí se puso en cabeza y no dejó de tirar hasta conseguir, con mucha holgura, su primer título. Cruzó la meta en 4:27.63, seguida de Macías (4:28.51) y de Rocío Rodríguez (4:30.35).

Mayte Martínez convirtió en un trámite la final de 800, en la que obtuvo su octavo título consecutivo con la ley del mínimo esfuerzo. Con problemas en la planta de un pie, se puso en cabeza desde el principio, mantuvo la posición ante el ataque de Margarita Fuentes Pila al toque de campana y se fue sola hacia la meta: 2:10.69. La cántabra fue segunda con 2:13.08.

La final masculina de 800 tuvo un desenlace inesperado porque Luis Alberto Marco se metió por dentro, cuando nadie contaba con él, para batir con una marca de 1:50.44 a Manuel Olmedo (1:50.48), que a su vez adelantaba por fuera a Juan de Dios Jurado (1:50.50).

El campeón de las cuatro vueltas no estará, sin embargo, en los Mundiales de Valencia porque no tiene la marca mínima necesaria (1:48.50), ni siquiera del año pasado.

El medio fondo español bajo techo arrojó, por tanto, una doble sorpresa: Higuero y Olmedo fueron derrotados.

En longitud, ante su público, Concha Montaner logró su sexto título con un mejor salto de 6,66 en la última ronda y un margen de 45 centímetros sobre la segunda, Arantza Loureiro, que ilustra la soledad de la valenciana en el panorama español de esta especialidad desde la retirada de Niurka Montalvo.

Josephine Onya logró su primer título español pero no en su especialidad, los 60 m.vallas, sino en los 60 lisos, aunque no pudo con el viejo récord de Sandra Myers (7.23). La ex nigeriana se durmió en la salida (265 milésimas) y ahí perdió toda opción de récord. Ganó, porque es muy superior al resto, en 7.39, pero la plusmarca de Myers sigue en vigor después de 18 años.