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'El Rafita' ya es libre del todo

El menor condenado por el asesinato en 2003 de Sandra Palo deja desde hoy de estar bajo la vigilancia de Prisiones

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Rafael Fernández García, El Rafita, es desde este viernes totalmente libre. Condenado a cuatro años de internamiento en un centro de menores y a tres años de libertad vigilada tras participar en el secuestro, violación y asesinato de Sandra Palo en 2003, el joven, que ahora tiene 22 años , ya no tendrá que acudir cada semana a su cita con los Servicios Sociales de Instituciones Penitenciarias, responsables del cumplimiento de la última parte de su pena. Y, además, aquel crimen dejará de constar como antecedente en su ficha.

Ayer, la madre de Sandra, María del Mar Bermúdez, culpaba 'a todos los que hicieron' la Ley del Menor de que El Rafita 'se vaya de rositas'. Su marido, Francisco Palo, recordaba que 'una situación similar' se va a vivir el próximo año, cuando otros dos menores condenados por el crimen salgan en libertad vigilada, el régimen que disfrutaba hasta hoy Rafael Fernández.

La familia de la víctima insiste en que el joven 'se va de rositas'

La libertad definitiva de El Rafita se produce sólo unos meses después de que su reincidencia ha sido detenido en seis ocasiones desde junio de 2009 por diferentes delitos contra la propiedad fuera utilizada por el PP para reclamar un endurecimiento de la Ley del Menor. El Gobierno ha rechazado siempre de plano dicha reforma y ha culpado a los conservadores de querer legislar a golpe de titular.

Los sucesivos arrestos del joven provocaron también un cruce de acusaciones entre la Comunidad de Madrid e Instituciones Penitenciarias sobre cuál de las dos administraciones debía controlar la libertad vigilada de El Rafita. Finalmente, a finales del pasado enero el organismo dependiente del Ministerio del Interior asumió dicha función.

Comportamiento 'correcto'

En los últimos cinco meses ha asistido a un curso de formación laboral

En estos cinco meses, el joven ha acudido semanalmente al Centro de Inserción Social Victoria Kent (situado en la antigua cárcel madrileña de Yeserías), donde se ha sometido a un programa de intervención por parte de los trabajadores sociales de Prisiones que incluía entrevistas con psicólogos y controles telefónicos para comprobar que estaba en su domicilio a las horas señaladas en dicho programa.

Según fuentes penitenciarias, en estos últimos meses El Rafita ha tenido un comportamiento 'correcto'. Incluso ha participado en un curso de formación laboral, organizado por una ONG. 'Ha contado que quiere trabajar en la hostelería', señalan estas fuentes.