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Rajoy castiga a Cobo y abronca a Aguirre

El PP suspende cautelarmente de militancia al número dos de Gallardón. Cospedal cree que la líder madrileña fue irrespetuosa y cometió "un tremendo error" al no asistir al Comité Ejecutivo

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El Comité Nacional de Derechos y Garantías del PP decidió ayer abrir expediente disciplinario al vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, por sus declaraciones contra Esperanza Aguirre. Mientras dure el proceso y se decida la sanción definitiva, la mano derecha de Alberto Ruiz-Gallardón permanecerá suspendido cautelarmente de militancia. Es la segunda suspensión de un importante dirigente del partido en una semana, después de que fuese fulminado el secretario general del PP valenciano, Ricardo Costa.

En otras circunstancias, la presidenta de la Comunidad de Madrid podría haber disfrutado del castigo que Rajoy le impuso a Cobo. Pero el líder del PP no le dio ese privilegio y lanzó a su equipo a censurar su ausencia del martes en el Comité Ejecutivo Nacional.

Ayer, el órgano disciplinario llamó a declarar a Cobo por acusar a Aguirre de 'montar una gestapillo para espiarle' y denunciar que lo que se estaba haciendo con Rodrigo Rato en Caja Madrid era 'de vómito'. Aunque le escucharon durante hora y media, sus integrantes ya tenían claro lo que iban a hacer. El día anterior, tras ver que Cobo, lejos de retractarse, se ratificaba en sus críticas ante el Comité Ejecutivo, se había decidido nombrar un instructor para el caso. Este tendrá que realizar ahora un pliego de cargos y Cobo presentar sus alegaciones. Para conocer 'la sentencia' queda, por tanto, tiempo. Hay un plazo de dos meses, aunque se puede prorrogar un mes más por circunstancias excepcionales. El castigo puede ir desde el apercibimiento hasta la suspensión de militancia entre un mes y cuatro años.

Tras 23 años afiliado al PP, el vicealcalde no puso ninguna pega. 'Acepto y acato la decisión adoptada', dijo al conocer la noticia. Gallardón, que no había querido ni oir hablar en su día de que a su hombre fuerte se le pudiera siquiera expedientar, tuvo que aceptar la realidad. El alcalde declaró ayer que ser político 'trae momentos ingratos que tienes que superar'. Aunque el contexto era otro, todo el mundo comprendió su mensaje.

'A lo mejor quien no va en las listas es Rajoy', advierten en el PP de Madrid

Desde el Ayuntamiento se explicaba que Cobo no iba a poder representar al PP mientras durase este procedimiento. 'Pero eso no conlleva la baja de cargos públicos', defendían. Ya lo había explicado así el vicesecretario de Comunicación, Esteban González Pons, en rueda de prensa.

Antes que Cobo, desfiló por la sede nacional la presidenta del Comité Regional de Derechos y Garantías de Madrid, Cristina Cifuentes, que fue la voz representante de Esperanza Aguirre y la persona que en su día pidió que se interviniera en el caso ante unas palabras 'injuriosas y calumniosas'. A la salida, Cifuentes explicó que había trasladado la 'opinión unánime del PP de Madrid' de que al vicealcalde se le debían 'aplicar las sanciones que el Reglamento y los Estatutos establecen ante faltas graves o muy graves'. Pero no quiso hablar de la medida que se le debe aplicar.

Dentro de las filas conservadoras tienen claro que Cobo ya no recibirá un simple apercibimiento. Y, sólo en privado, muchos aguirristas reconocen que esperan ver como rueda su cabeza.

Ayer no sólo ellos estaban molestos porque Cobo no hubiese pedido disculpas ante Rajoy y el resto del Comité Ejecutivo. Eso encendió los ánimos de otros dirigentes. Pons confesó que se había esperado 'otra cosa' de la intervención del vicealcalde y que no se sintió 'cómodo, ni reconfortado ni representado' al ver como reproducía sus acusaciones.

Cobo mantiene su cargo de vicealcalde en el Ayuntamiento de Madrid

El tirón de orejas quedó repartido cuando Pons también se refirió a Aguirre. 'Muchos amigos que queremos a Esperanza nos habría gustado verla allí'. Y criticó que alguien estuviera informándola en todo momento porque desde Majadahonda 'respondió a lo que estaba sucediendo dentro', pese a que era un encuentro 'secreto'.

Fue una más de las muchas reacciones que se sucedieron a lo largo de la mañana contra Aguirre. La primera en mostrar su enfado fue María Dolores de Cospedal. La secretaria general del PP dijo que Aguirre cometió 'un tremendo error' al no asistir a la convocatoria del jefe de la oposición. Comentó que a muchos de los intervenientes 'les extrañó' y lo vieron como 'una falta de respeto' al conjunto del partido. 'No nos podemos permitir dar ese espectáculo', destacó.

También la portavoz en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, le recordó a Aguirre que la vida 'da muchísimas vueltas' y resaltó lo importante que es que 'cada uno haga examen de conciencia y una valoración de las consecuencias'. Saénz de Santamaría defendió que Rajoy tenía 'unos nervios de acero'.

Desde el círculo de la presidenta madrileña señalaban que esta ya llevaba días pensando que esa reunión se iba a convertir en 'una encerrona'. Los que la rodean la ven 'de bajón', porque del Comité Ejecutivo Nacional salió la imagen de que ella era 'la mala de la película' y se siente 'sola'. Hay quien cree que Rajoy la utiliza como blanco para desviar la atención de otros problemas que no sabe resolver.

'A lo mejor quien no va en las listas es Rajoy'

En el PP de Madrid no creen que Rajoy se atreva a retirarle la candidatura a las autonómicas de 2011, porque 'barre en Madrid. 'Es una fanfarronada', señalan en sus filas. Algunos llegan más lejos al advertir que 'a lo mejor quien no va en las listas es Rajoy'.

Pons, por su parte, cree que no hay que tomarse como una 'amenaza' la advertencia de Rajoy de que él decide las listas y añadió que su partido debe elegir como candidatos 'a los mejores, los más audaces, los más prudentes, los más fieles y los que mejor puedan representarnos'.

¿Qué tipo de infracciones se establecen?
El régimen disciplinario del PP establece tres tipos de infracciones: muy graves, graves y leves. El caso de Cobo, quien realizó declaraciones contra la presidenta del PP de Madrid en un diario, podría ser incluido en todos estos apartado, en función de su interpretación. Los Estatutos consideran “muy grave” toda manifestación o declaración “hecha con publicidad que incite al incumplimiento o descalificación de las decisiones adoptadas” por el partido. Según el reglamento, es “grave” realizar “declaraciones y manifestaciones públicas en nombre del PP que comprometan al mismo”. Y habla de infracción “leve” para “cualquier manifestación oral o escrita que vaya en descrédito o menosprecio de otro afiliado”.

¿Cuáles son las sanciones?
Para las infracciones muy graves, los Estatutos establecen castigos que van de la “suspensión de militancia e inhabilitación para desempeñar cargos entre cuatro y seis años” hasta la expulsión del partido. En el caso de las graves, se contempla el mismo castigo, pero para un periodo comprendido entre uno y cuatro años. Para las leves, la sanción oscila desde el apercibimiento a la suspensión e inhabilitación entre un mes y un año.

¿Cuál es el proceso?
Según el artículo 16 de los Estatutos, una vez designado el instructor del expediente disciplinario, este tiene que formular el pliego de cargos. El expedientado tiene un plazo de 15 días para presentar alegaciones. Pasado este periodo, el instructor propondrá el archivo del expediente o la sanción que estime oportuna. El plazo para tramitar los expedientes disciplinarios es de dos meses, con la posibilidad de la prórroga de otro mes por circunstancias excepcionales. Cumplida la sanción, se recupera “la plenitud” de “los derechos como afiliado”.