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Rajoy defiende el contrato integración como una apuesta clara para "poner orden"

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El líder del PP, Mariano Rajoy, explicó hoy que el contrato de integración que ha propuesto para los inmigrantes existe en otros países de la UE en los que "ha funcionado bien", y aseguró que se trata de una "apuesta clara por la integración, el sentido común y por poner orden en una política donde hay desorden".

En una entrevista en Cuatro recogida por Efe, Rajoy dijo que ese contrato de integración pretende que las personas que vengan a España tengan los mismos derechos y oportunidades que los españoles, pero también los mismos deberes y obligaciones.

Tras acusar al Gobierno de no de haber abordado este asunto con rigor y haber hecho una regularización "masiva" que provocó un "colosal" efecto llamada, apuntó que los inmigrantes deben asumir unos compromisos: cumplir las leyes españoles, pagar los impuestos, cumplir con las costumbres, hacer un esfuerzo de integración y "si no encuentran trabajo en un tiempo determinado, volver a su país".

Insistió en que ese contrato ya se aplica en muchos países de la UE -como Francia, Bélgica, Reino Unido y Holanda- y recordó que en marzo de 2006 los ministros de Asuntos Exteriores de esos países junto con los de Alemania, Italia, Polonia y España se reunieron en una cumbre informal para examinar la posibilidad de introducir un "contrato europeo de integración".

"Si no ponemos orden, si no hacemos una apuesta clara y contundente por la legalidad y por la integración y luchamos contra la inmigración ilegal, podemos tener un problema grave en el futuro", advirtió el candidato del PP a la Presidencia del Gobierno.

Se refirió al 1.100.000 inmigrantes irregulares que hay en España producto, a su juicio, de la regularización de José Luis Rodríguez Zapatero y aseguró que él no llevará a cabo un proceso así.

"Yo sólo haría una regulación uno a uno en la medida que cumplan la normativa vigente en España", explicó, para, tras ser preguntado insistentemente, matizar que él no regularizará "de ninguna manera" a los 1.100.000 inmigrantes.

En materia antiterrorista, aplaudió que Zapatero esté ahora tomando, a su juicio, "rectificaciones de última hora" que los populares le llevan pidiendo toda la legislatura, como la ilegalización de ANV y del PCTV.

Así, además de recuperar los consensos en modelo de Estado, política antiterrorista y exterior y en el sistema sanitario y de pensiones, Rajoy fijó como prioridad la economía, tema en el que de nuevo acusó al Gobierno de vivir de la herencia dejada por el PP y prometió hacer reformas económicas en el caso de que gane.

Destacó que su número dos por Madrid, Manuel Pizarro, tiene "ganas, ilusión, coraje y ha acreditado en su vida profesional que sabe hacer las cosas y es un hombre capaz" frente al vicepresidente económico, Pedro Solbes, al que, dijo, se le ve "agotado".

En cuanto al trasvase del Ebro y su no inclusión efectiva en el programa electoral del PP, criticó al Gobierno por "liquidar" el PHN y "no hacer nada" después y prometió un gran pacto nacional sobre el agua que tendrá como primer punto hacer las obras del Pacto de Aragón y "las aguas sobrantes se las daré al resto de españoles".

Además, explicó que el Ministerio de la Familia que recoge su programa se ocupará de todos los aspectos que rodean este asunto y opinó que hay que hacer un esfuerzo para "prestigiar la institución familiar, núcleo básico de la sociedad a lo largo de la historia".

Rajoy no avanzó ningún dato acerca de las televisiones donde se celebrarán los cara a cara entre él y Zapatero, aunque se mostró convencido de que se harán porque PP y PSOE "se pondrán de acuerdo".