Publicado: 13.06.2012 09:04 |Actualizado: 13.06.2012 09:04

Rajoy insiste en que el rescate lo pagará la banca

El presidente del Gobierno, que evita pronunciar la palabra "rescate" y vuelve a aludir a la herencia recibida, ha enviado a Barroso y Van Rompuy una carta en la que apuesta por la integración fiscal y bancaria en Europa. El Gobierno

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No entraba en sus planes, pero Mariano Rajoy tuvo que responder sobre el rescate de la banca española en el Congreso de los Diputados. Eso sí, no pronunció la palabra maldita: el rescate no es más "un crédito a la banca que va a pagar la banca".

España será vigilada tanto por la UE como por el Fondo Monetario Internacional (FMI). Así lo expresó este último organismo en la carta en la que explicaba su papel supervisor en el cumplimiento de las condiciones que facilitaron el rescate de la banca española solicitado por el Gobierno. En este mismo aspecto también insistió el vicepresidente de la Comisión Europea, Joaquín Almunia: "Por supuesto que habrá condiciones". El control lo ha vuelto a reiterar esta mañana la canciller alemana, Angela Merkel, que ha recordado que al Ejecutivo que "debe seguir con sus duras reformas".

A pesar de todas estas evidencias, el jefe del Ejecutivo, Mariano Rajoy, sigue esquivando la palabra que nadie, ni en el Gobierno ni el PP, quiere pronunciar. El rescate no existe en su vocabulario. Y así ha vuelto a quedar de manifiesto durante la sesión de control de este miércoles. Las preguntas de índole económica planteadas a Rajoy se convirtieron en un debate sobre las consecuencias de la teleconferencia que mantuvo el Eurogrupo el pasado sábado y que se tradujo en una solicitud de ayuda por parte de España de hasta 100.000 millones de euros para llevar a cabo el proceso de saneamiento de las entidades financieras. Sin embargo, Rajoy no dio su brazo a torcer. Y siguió vendiendo el rescate como un éxito de su gestión.

Rajoy evitó pronunciar la palabra rescate, pese que a los grupos de la oposición sí la emplearon. Rosa Díez fue la más insistente: "Dígalo: Rescate. Repita conmigo: Res-ca-te", le dijo, enervando por momentos al presidente del Gobierno  que no suele encajar bien las críticas. Además, Díez instó al presidente a avanzar en un pacto de Estado y le recordó lo que decía cuando estaba en la oposición, muy diferente de lo que hace ahora. "No me acuerdo", le respondió Rajoy en un tono displicente. "Yo no estoy tan pendiente de usted. Usted arremete contra todo y si quiere apoyar a este Gobierno, apoye sus medidas".

Rajoy volvió a ampararse en su mayoría absoluta para justificar sus decisiones y el acierto de las mismas: "La situación es difícil y exige tomar medidas. Y para tomar esas medidas, los españoles eligieron a un Gobierno sólido que tiene un gran apoyo dentro y fuera de España".

"Es un crédito a la banca que lo va a pagar la propia banca", recalcó el presidente en respuesta al portavoz de ICV Joan Coscubiela, que le había recomendado en su pregunta "no negar la realidad" en relación a la fórmula de salvamento a la banca. "¡Cómo se atreve a decir que el rescate europeo a los bancos no va a tener contrapartidas! Algunas las han aplicado ustedes ya, la reforma laboral, la reducción de gasto educativo y sanitario. Otras, como la nueva reducción de 30.000 millones de euros en gasto público han sido anunciadas para los dos próximos años", añadió Coscubiela. Pero Rajoy, siguió en sus trece y culpó de todos los males de la economía española a la "enorme" deuda externa de las administraciones públicas, de las familias y de las empresas.

El presidente del Gobierno también aprovechó una pregunta del líder del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, para seguir presumiendo de un rescate que el Gobierno insiste en vestir de "crédito en buenas condiciones". "Estoy muy satisfecho (por la fórmula de ayuda a las entidades financieras), porque España no tiene en estos momentos esos 100.000 millones, ni como sabe puede emitir deuda pública", aseveró el jefe del Ejecutivo. Y volvió a mirar al pasado, a la manida herencia socialista, para echar en cara al anterior Gobierno que no llevara a cabo en 2009 el proceso de recapitalización de las entidades financieras como sí hicieron otros países. "Como teníamos el mejor sistema financiero del mundo no se hizo y vamos con tres años de retraso respecto a los demás", aseguró con ironía.

Por su parte, el líder socialista volvió a reclamar una comisión de investigación sobre el rescate y quiso dejar claro que, en opinión del PSOE, la ayuda no la pueden pagar los ciudadanos. De esta forma, reclamó que las entidades que reciban esas ayudas faciliten el crédito a las familias y flexibilicen sus condiciones para los impagos de las personas más necesitadas. "Estamos recortando por encima de nuestras posibilidades y eso es de lo que hay que hablar en Europa", añadió.

El presidente del Gobierno también aprovechó la pregunta de Rubalcaba para anunciar que había enviado una nueva carta al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, y al presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy. En este texto, enviado tres días antes del rescate a la banca española, Rajoy animaba a ambos mandatarios a impulsar la "integración fiscal y bancaria" de la Unión Europea, al tiempo que advertía de que la situación en el seno de la UE "empeora aceleradamente". Asimismo, apostaba por emprender, en el ámbito de la UE, reformas estructurales complementarias a las que están haciendo individualmente cada uno de los países. Todo ello, con el objetivo de fomentar la integración del proyecto comunitario con una mayor unión fiscal y bancaria.