Publicado: 17.12.2013 17:39 |Actualizado: 17.12.2013 17:39

Rajoy no evitará una reunión con Mas, pero sí tratar la consulta soberanista

El Gobierno desconfía de las intenciones del presidente de la Generalitat y se asegurará de dotar de contenido un encuentro que el catalán quiere ceñir a las preguntas del referéndum

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El presidente del Gobierno no tiene inconveniente en reunirse con Artur Mas, tal y como éste propuso ayer en una entrevista en TV3, pero no a negociar la consulta soberanista en Catalunya. En cualquier caso, Mariano Rajoy, en un encuentro con periodistas en La Moncloa para la tradicional copa de Navidad, sigue fiel a sus tiempos y va a esperar a que llegue de la Generalitat la petición de encuentro entre los dos presidentes para tomar una decisión. "Ya veremos", contestó a las preguntas de la prensa sobre la posibilidad de la reunión.

Lo que sí tiene claro el jefe del Ejecutivo es que Mas pincha en hueso si cree que va a reunirse con Rajoy para hablar de las preguntas de la consulta e intentar acomodarlas al Gobierno, como también sugirió ayer el president, que se mostró dispuesto a aceptar otra u otras cuestiones para el referéndum si Rajoy se lo proponía. Nada que tenga que ver con la consulta va a ser hablado o negociado con Catalunya por el jefe del Ejecutivo, que mantiene su "posición", ha dicho, y por tanto, no ve la necesidad de una reunión sobre este asunto en concreto. "¿Para qué? ¿De qué vamos a hablar?", argumentó.

La falta de concreción de Rajoy hoy, su rechazo a tratar el tema de la consulta independentista (el único que quiere tratar el jefe del Govern) y las reservas mostradas por otras fuentes del Gobierno sobre la reunión del presidente con Mas empañan la posibilidad de que, finalmente, se produzca este encuentro en La Moncloa. Con todo, miembros del Ejecutivo subrayan que, de producirse, la reunión tendría lugar con anuncio público, esto es, dicen, "con luz y taquígrafos".

El Gobierno ha quedado escarmentado de anteriores encuentros entre Rajoy y Mas que el primero pretendía mantener en privado y, finalmente, el catalán acabó filtrando a la prensa, con la consecuente confusión que esto supone informativamente hablando y las críticas al papel del Ejecutivo, sobre todo, de sectores del PP que rechazan cualquier tipo de negociación y hasta de diálogo político con la Generalitat, mucho más si es "secreto". Precisamente, hacia una parte de este sector (los barones conservadores que temen una negociación bilateral Gobierno-Generalitat de la financiación catalana para aplacar las reivindicaciones independentistas), también ha lanzado un mensaje Rajoy: la reforma de la financiación autonómica se negociará en 2014 y "con todas las comunidades".

La estrategia principal del presidente del Gobierno, sin embargo, sigue en luz verde. Rajoy dice estar convencido de que "todo irá bien" y el afán soberanista en Catalunya se irá diluyendo, porque, según las fuentes del Ejecutivo, lo único que pretende Mas concretando la fecha y las preguntas de su consulta es garantizarse la aprobación del presupuesto autonómico para el año próximo con el apoyo de ERC. Mientras tanto, pasará el año 2014 (la consulta está fijada para el 9 de noviembre) y se acercará más la posibilidad de convocar una elecciones con carácter plebiscitarias en Catalunya. Sobre que éstas pudieran dar la victoria a Esquerra, ni piensa el Gobierno ni mucho menos Rajoy.