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Rajoy ve igual medirse con "Zapatero, Pepiño o la Chacón"

Desprecia un virtual proceso de sucesión en el PSOE porque "lo que va a haber en España es un cambio político"

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Este martes Mariano Rajoy celebraba su aniversario de boda. Se casó un 28 de diciembre, Día de los Santos Inocentes, de hace 14 años. 'Bromas, las imprescindibles', dijo ante la junta directiva del PP de Castilla-La Mancha que se había citado en Ciudad Real. Pero lo cierto es que los conservadores estaban un tanto chistosos, contagiados por una indisimulada alegría ante las buenas expectativas electorales y confiados en la victoria.

Al jefe de la oposición se le veía crecido. Rajoy se mostró convencido de que su partido ganará, pongan a quien pongan por delante. 'Nos trae sin cuidado si el candidato va a ser Zapatero, Rubalcaba, Pepiño [refiriéndose al ministro de Fomento, José Blanco] o la Chacón', señaló de forma bastante despectiva hacia la titular de Defensa. 'Lo que va a haber en España es un cambio político y, por tanto, ese tema ha perdido ya toda su importancia y no voy a perder un segundo en eso', comentó. Hasta el momento no se había pronunciado sobre la posible sucesión del presidente del Gobierno.

Rajoy anunció que su partido está listo y 'deseoso' de gobernar. 'Hay mucha gente preparada para afrontar los graves retos del futuro', anunció como carta de presentación de su futuro equipo. Un Ejecutivo que, según él, trabajará para que lo etiqueten de 'moderado, centrista, integrador y reformista'.

El PSOE no tardó en responder. La portavoz del comité electoral, Elena Valenciano, reclamó a Rajoy 'respeto' y le recordó que 'su problema' no eran los candidatos del PSOE sino él que 'se abstiene de todo, menos de defender a personajes como Fabra, Camps, Ripoll, Cascos y al muy casposo [Javier] León de la Riva'. Uno de los afectados por el comentario también le replicó. 'Le podría llamar Marianico porque él me llamó Pepiño, pero no lo voy a hacer', dijo Blanco. El ministro de Fomento aseguró que al presidente del PP se le va a empezar a conocer más bien como ni-ni, porque 'ni trabaja, ni colabora, ni ayuda' ante las dificultades'.

El líder del PP volvió a Castilla-La Mancha a hacer campaña electoral. Rajoy tiene muchas esperanzas puestas en arrebatar este feudo socialista y se está volcando en apoyar a su cabeza de cartel, Dolores de Cospedal. Sus visitas son muy frecuentes y contrastan con las que realiza, por ejemplo, al País Valencià donde ya no va casi nunca por miedo a que le resuciten la Gürtel.

Rajoy aprovechó para vender de nuevo las virtudes de su número dos: 'Es la mejor candidata. No hay color'. Y, como ya ha hecho en otras ocasiones, salió a defenderla de 'los ataques virulentos' que, según él, la dedican los socialistas de la región. 'Los soporta con admirable paciencia', señaló.

Rajoy advirtió a los suyos de que el Gobierno de José María Barreda iba a 'cascar' al PP. Y recomendó al PSOE que si arremetían contra Cospedal lo hicieran con 'más finura y más sentido del humor porque lo hacen muy mal'. El dirigente conservador vaticinó que 'el cambio político, tras 30 años con los socialistas, está cerca porque es imprescindible y es una necesidad'. A su juicio, los socialistas en Castilla-La Mancha conforman 'un Gobierno aburrido, agotado, conformista, anclado en el pasado e incapaz de tomar decisiones'. 'No nos resignamos en el suelo o en la nada, que es donde ellos están actualmente', concluyó.

Después de los halagos a Cospedal, le llegó el turno a la regidora de Ciudad Real, Rosa Romero, quien este último mes ha tenido que salir a desmentir las acusaciones de un contratista de que no pagaba las obras de su casa. 'Eres una alcaldesa estupenda', dijo Rajoy. Cospedal la calificó de 'magnífica' y censuró las 'maniobras que intentan hacer siempre cuando llega las campañas'. Parecía que hablaba de ella misma.

La secretaria general del PP prometió austeridad y reducir la Administración. La mano derecha de Rajoy ironizó con el gran número de empresas públicas que hay: 'En Castilla-La Mancha tocamos a una por cada 20.000 personas. Os lo digo por si luego os dicen que sois propietarios de una que es lo que me está pasando a mí ahora'. La mano derecha de Rajoy es consejera de Agropecuaria Rosamon SA, un dato que ocultó a las Cortes regionales aunque la ley le obliga a declararlo.