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Rajoy se ve obligado a criticar la sentencia sobre la 'doctrina Parot' tres días después

El presidente tacha de "injusta y equivocada" la decisión de Estrasburgo, después de que el martes respondiera en el Congreso a quienes se interesaban por su opinión con un escueto: "llueve mucho".  

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Tres días completos. Es el tiempo que ha necesitado el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, para entrar a valorar la sentencia hecha pública el lunes por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) acerca de la conocida como doctrina Parot, a pesar del revuelo que ha causado la misma entre la mayoría de las víctimas de ETA tras la puesta en libertad de varios condenados en las últimas horas, y al rechazo expresado por el PP.

El mismo martes, los periodistas que le esperaban en los pasillos del Congreso quisieron conocer su opinión al respecto pero Rajoy obvió el asunto y se limitó a contestar: 'Buenos días. Llueve mucho'. Hoy, y una vez que incluso miembros de su propio partido han anunciado su intención de participar en la concentración convocada por la AVT para el domingo en repulsa de la sentencia, el jefe del Ejecutivo se ha visto obligado a valorarla a su llegada a una cumbre de líderes del Partido Popular Europeo en Bruselas.

Allí, ha dicho que no le gusta 'nada' el fallo del tribunal internacional. 'Desgraciadamente se ha producido el peor de los escenarios. A mí esa sentencia no me gusta nada, me parece una sentencia injusta y equivocada', ha aseverado. Rajoy ha lamentado que 'hay cosas en la vida que no nos gustan', a pesar de que ha recalcado que los tribunales españoles, al igual que el Gobierno, deben 'respetar' la sentencia de Estrasburgo. 'Son ahora los tribunales los que tienen que tomar las decisiones y los tribunales tienen que respetar la legalidad como tiene que respetarla el Gobierno y cualquiera', ha añadido.

A pesar de lo que opinó por unanimidad la sala del TEDH, Rajoy insiste en que la doctrina Parot 'que se ajusta a derecho', es 'plenamente democrática' y está 'avalada por los tribunales'. El presidente también ha reiterado el 'apoyo' del Ejecutivo a las víctimas del terrorismo, aunque no participe en la manifestación prevista para este domingo. 'El Gobierno tiene que estar en su sitio, apoyando a las víctimas, pero no vamos a estar como tal Gobierno, sí como partido, en la manifestación', ha dicho al respecto. 'Las víctimas del terrorismo tendrán, como siempre han tenido, el pleno y total apoyo de este Gobierno.

Sus palabras llegan justo cuando el PP ha emprendido una frenética carrera por reunirse con las asociaciones de víctimas del terrorismo, y ha confirmado su participación en la manifestación del domingo, temeroso a la reacción de la parte más conservadora del partido, contraria a la liberación de los presos etarras. Además, mañana el Gobierno tiene previsto aprobar durante el Consejo de Ministros el nuevo Estatuto de la víctima del terrorismo.

Desde que Estrasburgo derogase la doctrina Parot este lunes, el ministro del Interior, el de Justicia y el propio presidente del Gobierno han mantenido tres reuniones con las víctimas del terrorismo, en un intento por mostrarse cercano con estas organizaciones y desvincularse de la decisión del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, que supondrá la liberación de varias decenas de terroristas.

Durante la mañana del miércoles,  el presidente del Gobierno se reunió este miércoles con presidenta de la Fundación de Víctimas del Terrorismo, Mari Mar Blanco, y a la de la AVT, Ángeles Pedraza, en un encuentro en el que según el ministro del Interior ha dejado clara su 'empatía'. 'Hay imágenes que valen más que mil palabras', ha dicho el ministro.  

En esta línea, Fernández Díaz recibía el jueves en el Ministerio del Interior a los presidentes de la Federación de Asociaciones Autonómicas de Víctimas del Terrorismo y de la Asociación Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado del Estado Víctimas del Terrorismo, en un encuentro en el que volvía a aludir al necesario cumplimiento de la sentencia de Estrasburgo, como ya hiciera este lunes el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón.

La estrategia del Gobierno y del PP es doble. Por un lado, pretenden calmar a las víctimas de la AVT, una asociación que el Partido Popular esgrimió como arma contra la política antiterrorista del PSOE durante el Gobierno de Zapatero. Por otro, Rajoy y la cúpula de los conservadores intenta cerrar el frente que algunos dirigentes de la vieja guardia han abierto al anunciar su intención de acudir a la concentración antes de que el partido se pronunciase.

Esperanza Aguirre, Ignacio González y Ana Botella ya habían confirmado su asistencia sin tener en cuenta la opinión de la dirección del partido, que hay decidido continuar ligando su imagen a la de las víctimas, como se desprende de las últimas comparecencias de varios miembros del Ejecutivo. 'A las víctimas hay que acompañarlas y entenderlas, pero no utilizarlas para ningún tipo de beneficio partidista', ha comentado  este jueves el diputado de CIU Carles Campuzano, para quien no es 'demasiado serio que el PP continúe utilizando el dolor de muchas personas, especialmente cuando se sabe que en términos jurídicos la sentencia es inapelable e impecable'.

Por su parte, el portavoz de Economía del PSOE en el Congreso, Valeriano Gómez, considera 'preocupante' que el PP vaya a manifestarse el próximo domingo contra la sentencia dictada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) sobre la doctrina Parot porque se trata del partido que apoya al Gobierno y el Ejecutivo debe velar por que las decisiones judiciales se cumplan. Para los socialistas, en lugar de salir a la calle los conservadores deberían hacer 'pedagogía' y actuar con 'prudencia'.