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Rasmussen quiere impulsar la relación OTAN-Rusia en su primer viaje a Moscú

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El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, viaja hoy a Rusia para su primera visita de trabajo desde que ocupa el cargo, una vez que las relaciones con Moscú se han restablecido tras el conflicto de Georgia en 2008.

Ramussen se reunirá el miércoles y el jueves con los principales responsables del Gobierno ruso, a los que quiere transmitir su objetivo de continuar impulsando esa relación tras la reconciliación, indicaron fuente de la Alianza.

Los ministros de Exteriores de la OTAN y de Rusia firmaron el pasado día 4 tres documentos que certifican la reanudación y potenciación de la cooperación política y militar tras el período de ruptura que causó el conflicto de Georgia de agosto de 2008.

El primer documento es un estudio de los desafíos comunes para ambas partes, lo que incluye áreas como terrorismo, narcotráfico o lucha contra la proliferación de armas de destrucción masiva.

Además, se firmó un plan de trabajo conjunto para 2010 y una reestructuración del Consejo OTAN-Rusia -el foro que reúne a ambas partes-.

Rasmussen se reunirá el miércoles con el presidente ruso, Dmitri Medvédev, así como con el primer ministro, Vladímir Putin, y con el ministro de Exteriores, Seguei Lavrov.

Fuentes aliadas consideran que Moscú y la Alianza Atlántica pueden aumentar mucho más su cooperación práctica, especialmente en Afganistán (el mayor reto actual de la OTAN).

Rusia ya apoya a las fuerzas internacionales desplegadas en suelo afgano dentro de un acuerdo de tránsito de material no letal a través de suelo ruso, especialmente combustible.

La OTAN cree que Rusia puede hacer más, tanto con la formación de soldados o policías afganos como aportando helicópteros de transporte, una carencia crónica de ISAF, la fuerza internacional en Afganistán que dirige la Alianza Atlántica.

La Alianza aspira también a establecer una verdadera relación estratégica con Rusia.

A pesar de esto, la OTAN no esconde que hay diferencias con Rusia, empezando por las reticencias que Moscú sigue teniendo a la entrada en la organización de países de la antigua URSS.

Además Rusia ha propuesto un proyecto de "Acuerdo de Seguridad Europea" para establecer un nuevo marco de seguridad en el área euro-atlántica, con el que el Kremlin dice que quiere acabar con la herencia de la Guerra Fría.

La OTAN mantiene que el tratado que busca Rusia debe tratarse en el marco de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), mientras que Moscú quiere tratarlo también con la Alianza.