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Un ratito a pie por los Monegros

Dos propuestas para adentrarse en este inmenso y vivo desierto aragonés y descubrir sus sobrecogedores paisajes fruto de la erosión.

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El término Monegros, que se identifica como Montes Negros, da a entender que antaño hubo bosques en esta región, hoy esteparia. El paisaje que muestra en la actualidad es el de un inmenso desierto de piedras y arena cuya singularidad lo hace único en Europa. Cerros, llanuras, barrancos y una inmensa extensión desértica salpicada por balsas, lagunas y salinas, han favorecido la formación de un hábitat en el que pueden encontrarse innumerables especies únicas en el mundo.

Jubierre es una de las zonas más impresionantes de la comarca de Los Monegros. Sus sobrecogedores paisajes son fruto de la intensa erosión sufrida por una estructura geológica que alterna estratos de rocas duras y blandas. La naturaleza de los materiales ha favorecido la aparición de una importante red de barrancos y la erosión ha dado lugar a todo tipo de relieves y formas singulares. Existen cinco itinerarios señalizados de escasa dificultad para descubrir la zona, que se pueden recorrer andando, en bicicleta de montaña, en coche o a caballo.

La ruta discurre por una pista central a la que se puede acceder desde dos puntos: bien desde la carretera A-131 (Sariñena-Fraga), a través de una pista señalizada a 6 kilómetros de la capital monegrina, en dirección Sena, o bien desde la carretera de Castejón de Monegros, tomando un desvío existente a 4 kilómetros de esta localidad en dirección Valfarta. A lo largo de esta pista central se han ubicado distintas zonas de aparcamiento que facilitan el acceso a los cinco monumentos pétreos más emblemáticos de Jubierre: Tozal de la Cobeta, Tozales de los Pedregales, Tozal de Colasico, Tozal Solitario, Mirador Oriental y Peña Altar.

La sierra de Alcubierre, columna vertebral de la comarca, es refugio para nidificación de grandes rapaces y en ella se encuentra la mayor extensión de bosque de los Monegros. Sugerencias para recorrerla hay tantas como visitantes, pero una de las más recomendables es la ascensión a la ermita de San Caprasio, un excepcional mirador situado en el punto más alto de la sierra, a 834 metros de altitud. En sus alrededores se localizan cuevas excavadas en la roca, actualmente utilizadas como eremitorios, donde es posible practicar la meditación.

El acceso a la ermita se puede realizar desde Farlete, Alcubierre o Lanaja. Comenzando la ruta en la localidad de Farlete, hay que aproximarse al santuario de la Virgen de la Sabina y desde este punto ya se aprecia como telón de fondo la Sierra de Alcubierre y San Caprasio, dominando la cumbre. A la derecha del santuario encontramos el camino señalizado que lleva hasta la cima. Después de disfrutar de una magnífica panorámica, podemos volver por el mismo camino hasta Farlete, o bien continuar en dirección a Lanaja o Alcubierre, hacia donde hay también camino señalizado.

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Comarca de Los Monegros