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Recorrerá 1.800 kilómetros en bici para apoyar a sus compañeros imputados

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El trabajador de la empresa pública Gestión Ambiental de Castilla-La Mancha (Geacam) Javier Martínez, de 41 años, ha iniciado hoy una ruta en bici de 1.800 kilómetros para solidarizarse con siete compañeros de extinción de incendios, imputados por el fuego que en Guadalajara mató a once personas.

La primera de las quince etapas se inició hoy con un circuito urbano por Toledo, en el que Martínez ha estado acompañado de medio centenar de personas, entre familiares, amigos y compañeros.

Martínez, que trabaja como coordinador provincial en Toledo de los técnicos forestales castellanomanchegos, ha dicho a Efe que considera "muy injusto" que quienes acudieron a sofocar aquel fuego estén imputados en la instrucción judicial por el delito de incendio por imprudencia grave, además de por homicidios con negligencia.

Por ello y "porque todos estamos en el mismo barco" y "cualquiera podemos estar involucrados en un caso similar" este asturiano que reside en Toledo desde hace doce años irá y regresará a Santiago de Compostela como muestra de solidaridad y protesta.

Ha explicado que la ruta está autofinanciada "para no polemizar", y ha añadido que sus siete compañeros de extinción de incendios forestales "sufren un nivel de incertidumbre y de indefensión tremendo".

"Están siendo tratados como homicidas y tienen un espíritu medioambiental brutal (...) ellos han trabajado lo mejor que han podido, para que las vidas se mantengan y para que no haya ninguna pérdida, pero los accidentes ocurren y éste fue un accidente fatal".

Javier Martínez Fernández, que es cicloturista pero no se considera "ningún Induráin", planificó su ruta en bicicleta de Toledo a Santiago en quince días y prevé recorrer una media de 120 kilómetros diarios a lo largo de las comunidades de Madrid, Castilla y León, Galicia, Extremadura y Castilla-La Mancha.

Explica que transitará siempre por caminos o pistas forestales y que aprovechará en la ida itinerarios del Camino de Santiago y en la vuelta de la Ruta de la Plata, y que prevé alojarse en albergues, para difundir también allí su mensaje.

Su mujer, Mari Paz Lozano, ha afirmado, en declaraciones a Efe, que, aunque no le ha sorprendido nada la iniciativa de su marido, se encuentra "asustada", porque no sabe si éste va a ser capaz de "hacer tantos kilómetros durante tantos días".

"No obstante -ha agregado- la causa lo merece" y colaborará contando a través de un blog las experiencias y sensaciones de Javier.

Uno de los coordinadores de los retenes forestales, Miguel Ángel García, ha señalado a Efe que la ruta que ha emprendido Javier es "un acto de solidaridad muy grande hacia el sector" y espera que esta iniciativa sirva para "que la gente se de cuenta" de que los técnicos forestales imputados "no tuvieron la culpa".

El sábado 16 de julio de 2005 una chispa saltó de una barbacoa que un grupo de excursionistas madrileños realizaba en la Cueva de los Casares, en Riba de Saelices (Guadalajara), y desató un incendio de enormes dimensiones que un día más tarde costó la vida de once de los doce miembros del retén de Cogolludo.

Casi cuatro años después, a finales de mayo de 2009, el juzgado de Sigüenza que investiga los hechos dictó un auto en el que mantenía la imputación de veinte personas, siete de ellos técnicos de la Junta responsables de la gestión del incendio (seis de Medio Ambiente y uno del 112).