Publicado: 11.12.2014 00:00 |Actualizado: 11.12.2014 00:00

"Los recortes y las políticas austeridad en España vulneran los derechos humanos"

Trabajadores sociales españoles afectados por la crisis hacen ver al Europarlamento las consecuencias de las restricciones presupuestarias que desde Bruselas se imponen a los Estados miembros

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Juan Andrés tiene 40 años, es ganadero, está casado, tiene tres hijos de siete, seis y un año, vive en Villamalea, un pequeño pueblo de Albacete, su historia laboral muestra una experiencia laboral de 20 años trabajando como autónomo, la mitad su vida, una vida en la que todo le iba bien hasta que hace un año una enfermedad acabó matando a 3.000 mil de sus conejos. De un día para otro, tuvo que cerrar la empresa, como era autónomo apenas le quedó una ayuda de 500 euros durante cinco meses y a partir de ahí, nada. "Mi mujer también está en el paro, lleva en el paro mucho más que yo, no entra ningún ingreso en casa, nada. Vivimos de los abuelos". El testimonio de Juan Andrés fue uno de los que resonó ayer en el interior Parlamento Europeo de Bruselas, en un acto organizado por el PSOE Europeo en el Día de los Derechos Humanos en el que los trabajadores sociales españoles denunciaron los recortes a los servicios sociales en España y en Europa.

Juan Andrés no es la excepción ni fue el único testimonio personal que se oyó en el Parlamento. Turia El Karrach es marroquí, tiene 39 años, vive en Zaragoza y lleva diez años en España. A partir de este mes puede solicitar la nacionalidad española, la misma que tienen sus dos hijos menores, de seis y siete años. Pero Turia tiene dos hijos más, de 17 y 14 años, y ningún ingreso. Está en el paro y su marido, en Marruecos, no tiene los papeles para venir a España. La familia está dividida, rota.

"Estoy sola en España", dice Turia, "tengo que sacar la casa adelante yo sola, para pagar el alquiler limpio la casa y el negocio del propietario de mi vivienda porque no cobro nada con lo que pagarle". Turia lleva tres años en el paro. Empezó cobrando la ayuda social, 621 euros que le daban entonces para poco más que pagar el alquiler, la luz, el agua y el gas.

Los hijos de Turia sólo comen arroz y pasta de los bancos de alimentos "Ahora, el Gobierno de Aragón me ha quitado la ayuda y en mi casa, con cuatro hijos que tengo, no entra ni un euro. Desde hace dos años ni siquiera tengo la beca comedor para que los niños coman gratis en la escuela". Ahora sólo comen arroz y pasta, que casi siempre de los bancos de alimentos de una ONG.

Turia El Karrach tiene cuatro hijos y está en paro

Castilla-La Mancha y Aragón son, precisamente, dos de las comunidades cuyos gobiernos, ambos en manos del PP, han emprendido más recortes en los servicios sociales. Sobre todo Castilla-La Mancha. Ésta es la quinta región en desempleo, con una tasa de pobreza del 33% y con la peor cobertura de España en personal de servicios sociales: 0,62 profesionales por cada 1.000 personas. A años luz de País Vasco (más de 60 profesionales) y Navarra (más de 40), las comunidades que lideran este apartado en España.

"Se está produciendo una vulneración de los derechos humanos debido a los recortes"

"Se está produciendo una vulneración de los derechos humanos debido a los recortes y las políticas de austeridad, que se están cebando especialmente con el sistema público de servicios sociales", dice Ana Lima, presidente del Consejo General del Trabajo Social en España.

Lima, que tiene 22 años de experiencia como trabajadora social en municipios de la comunidad de Madrid, señala que "antes quienes acudían a estos centros para solicitar ayudas eran personas muy afectadas por la exclusión social por diferentes motivos, como la drogadicción, por ejemplo, pero ahora la mitad de las personas que se atienden en estos servicios son o eran clase media, y éste es el drama", asegura.

Según los datos del Consejo General del Trabajo Social en España, con la crisis se ha disparado un 74% la demanda de estos servicios mientras que se ha recortado la plantilla en un 33%.

La demanda de servicios sociales ha aumentado un 74% mientras que la plantilla se ha recortado un 33%

Las consecuencias de esto son evidentes: "Los trabajadores sociales en los Ayuntamientos están desbordados y cada vez hay más personas que acudn al llamado tercer sector, es decir, ONG, Cáritas, comedores sociales, en los que el Estado ha dejado que recaiga su función social. El modelo que se montó en los años 80 se está demoliendo", apostilla Lima.

"La mayor traición que se le puede hacer al proyecto europeo es que esta generación es la primera de la historia en que sabe que sus expectativas de futuro son peores que la de la generación anterior", añadió Sergio Gutiérrez, eurodiputado socialista en Bruselas, quien alertó: "O Europa cambia esto o se pone en jaque no sólo la viabilidad del proyecto europeo sino hasta la propia democracia".