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El recuento de votos tuvo que repetirse para certificar que no había empate

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El recuento de los votos que dieron hoy a Tarragona la sede de los Juegos Mediterráneos de 2017 tuvo que hacerse dos veces, ante la duda de si se había producido un empate a 35 votos entre la ciudad española y la egipcia Alejandría o si, como finalmente se certificó, Tarragona había ganado por 36-34.

Testigo de esta incertidumbre fue el gerente del Patronato de Deportes de la ciudad, Ramón Cuadrat, que fue designado interventor en la votación. Junto con el interventor de Alejandría y los tres escrutadores fue el primero en saber que Tarragona había ganado.

Cuadrat comentó a EFE que no pasó un buen rato durante el recuento de votos: Tarragona empezó 8-1 por delante, pero cuando se siguieron abriendo papeletas Alejandría se puso con ventajas de 15-8, 28-20 y 32-28.

"Lo vi perdido", admitió Cuadrat. Con nueve votos por abrir, Tarragona iba cinco votos por detrás.

Ni siquiera cuando el fin del escrutinio dio la victoria a su ciudad pudo el gerente del Patronato respirar tranquilo: uno de los secretarios cuestionó que hubieran contado bien, porque a él le salía empate a 35.

El segundo recuento confirmó la oficialidad del 36-34.

"Para que no dijéramos nada nos mantuvieron encerrados en un cuartito y nos quitaron el móvil, hasta que en la sala se anunció la victoria de Tarragona y pudimos salir", indicó Cuadrat.

La asamblea no dispone de voto electrónico y los electores tuvieron que marcar a bolígrafo una cruz en una papeleta que incluía el nombre de las dos ciudades.